miércoles, julio 28, 2010

Hoy me llegó correspondencia, y eso siempre me hace feliz, quizás porque realmente no tengo grandes deudas que pagar hasta el momento.

Lei una carta que me mando una de las seguidoras de mi blog y fui muy feliz. Recuerdo que ya hace varios meses -acabo de revisar y fue en diciembre- me mandó un e-mail y fue así como supe de su existencia. Me encantó todo lo que me contaba, la confianza con la que se diriguía a mi, y el como mi blog, aunque fuera de forma insignificante, formaba parte de su vida. 

Le respondí y comenzamos una amistar virtual; si bien no estamos al tanto de nuestras vidas en temas específicos y detallados, me doy perfectamente cuenta que le interesa lo que me pasa, que le da gusto que finalmente mi vida haya cambiado -básicamente porque luego de más de un año me volví residente permanente de Canadá- y sé le da gusto la nueva realidad que vivo. 

Ambas sabemos que en un futuro nos tomaremos un café, y quizás lo primero que discutiremos es el cómo nos conocimos gracias a este blog.


4 comentarios:

Ricardo Otero dijo...

Benditos encuentros bloggeros.

Cynthia dijo...

¡Que maravilla!

Hermes dijo...

Los conoces en la realidad y es como si fuera alguna amistad especial que siempre has visto. No hay esa barrera de las nuevas amistades. Es de lujo :__;

Anónimo dijo...

Hola Didi

Que padre que recibas correspondencia de tu amiga virtual, ademas de que se que amas el servicio postal y te encanta recibir cartas. TQM