viernes, diciembre 05, 2008

El que más te ha querido.

En la primaria estaba en clases de danza folklórica, y adoraba ir; estaba en tercero o cuarto año, pero como era alta, mi pareja era un niño de sexto: Arturo. Y a mi me encantaba Arturo, porque además de que me gustaba, era muy bueno bailando -ajjaja ahora sonrio de imaginar mis clases y cuando bailaba con él-. Pero el curso terminó, Arturo pasó a secundaria y por años no lo volví a ver.

Un día, en mi clase de español de primero de secundaria, la maestra me seleccionó a mi y a otros compañeros para que fuéramos espectadores del concurso de declamación que se llevaba a cabo en un auditorio de la escuela. Llegué con mis compañeros, escuché el tres versionas incompletas de "El Seminarista de los ojos negros" "El brindis del bohemio", etc.

De pronto, sale Arturo, mi amor platónico de la primaria y comienza a cantar con una voz preciosa -al menos eso me pareció en el momento- para luego declamar "La profecía" de Rafael de León. (la canción eran unos versos del poema). Todo el tiempo, yo literalmente lo contemplaba, porque era de esas personas que sabía declamar, sin exageraciones o ridiculeces. Desde ese día, los versos principales del poema los memoricé, y aún me parecen maravillosos.

El poema es largo, así que sólo transcribiré el una parte, pero el resto lo pueden leer aquí.

"(...)¿Que t'has casao? ¡Buena suerte!
Vive sien años contenta
y a la hora de la muerte,
Dios no te lo tenga en cuenta.
Que si al pie de los artares
mi nombre se te borró,
por la gloria de mi mare
que no te guardo rencor.
Porque sin sé tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
yo fui quien más t'ha querío,
con eso tengo bastante.(...)"

Fuente: http://www.poesia-inter.net/rl0101.htm

4 comentarios:

Dama Bizarra dijo...

=) ke curioso, justo la semana pasada salí a comer con mi padre y hablamos de esos versos, ¡los adoro!

Anónimo dijo...

Hola


JAJAJAJA, recuerdo al mentado Arturo, y ese poema es muy famoso, TQM

Riquero dijo...

Me ha encantado la pequeña parte del poema..ahora lo leeré en el link...

Ricardo Otero dijo...

En la primaria reafirmé mi vocación de no-poeta.