lunes, marzo 24, 2008

Huevo cocido, otra oportunidad.

Cuando estaba en kinder, mi abue decidió que debía llevar de lunch a la escuela huevito cocido, tal como mis amigas Teicu y Janette, pero para mi el huevo cocido es una cosa horrible, sobre todo la yema: !wuacala!

Obviamente fracasó ese lunch y por años me resistí a comer huevo cocido; sin embargo, este domingo, tuve que comerlo porque fue parte del típico desayuno de Pascua.

¿Cuál fue ese desayuno?

**Café

**Unos rolecitos de canela con fruta (bueno, con trocitos de alguna cosa dulce)

**Huevos cocidos pintados. Ahora bien, esto es lo que se hace: cada quien toma uno, se ruedan en la mesa y se tratan de chocar con otros huevitos que las personas avientan, el objetivo, estrellar el huevo y luego limpiarlo ¿tiene sentido? No mucho, pero aquí con todo se fascinan. Una vez limpio el huevo se come con sal y pimienta.

Desde kinder había odiado el huevo cocido, pero el domingo tuve que comerlo por educación y porque así fui enseñada por mi abue (ajjajaja ¿no es lo máximo mi abue?). Y debo reconocer que no sabe mal, si bien no es una cosa exquisita, posiblemente de ahora en adelante lo coma más seguido.

Gracias a la mamá de Morgan (que coció los huevos y me los dio) y a mi abue (que me enseñó a comer todo lo que me den cuando soy la invitada) he vuelto a dar otra oportunidad el "huevito cocido"


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola

Yo siempre te dije que no sabía tan mal, pero que bueno que ya le diste otra oportunidad, te felicito, por ser educada y comer lo que te den aunque no te guste. TQM

Dama Bizarra dijo...

Mmmm cada vez me caen mejor los canadienses, me parecen lindas y curiosas sus costumbres jaja ke bueno ke las compartes con nosotros.