
No resisto ver a las niñas de menos de 10 años con los pelos en la cara, las greñitas todas enredadas, coletas de caballo mal hechas, sencillamente mal peinadas. Mi justificación es que yo fui en enseñada a que, si quieres tener el cabello largo, entonces siempre tienes que estar bien peinada, y esto se vio reforzado gracias a la escuela en la que estudié mientras fui pequeña, donde forzosamente teníamos –las mujeres- que estar peinadas y concretamente siempre "restiradas”. Por eso, cuando veo niñitas sin restirar, todas con los pelitos en la cara, me derrito, no lo resisto.
Es lo mismo con las Barbies, ¿Por qué las niñas las tratan de esa forma? A las Barbies les gusta estar peinadas, no con pelos de “bruja”, me derrite igualmente ver a una Barbie despeinada; no se trata de no jugar con ellas, mientras fui niña, jugué mucho con Barbies, y nunca las tuve hechas una garra: ¡nunca!
Ya sé que algunas de mis amistades dirán: “Pero Silvia, tú nunca te peinas”, claro que lo hago, me desenredo el cabello y con eso basta, ya que lo tengo lacio, y creo que si bien no es el cabello más precioso del mundo, sí me parece que suelto se ve presentable (independientemente de que mi obsesión es únicamente en niñas pequeñas). Además, estoy negada para peinarme, fui peinada por mi abue hasta los 11 años, y hasta la fecha lo único que soy capaz de hacerme con escasa calidad es un coleta, media cola y ya, cualquier otro intento como de trenzas, rayas modernas etc., tiende al fracaso.
Sin embargo, recuerdo que hace un año al llegar a mi clase de computación le dije buenos días a una compañera -eran 6:50 am- y cuando le vi su peinado con 23 mil liguitas y súper elaborado me sentí como rata y asimilé en ese momento que yo ni siquiera me había desenredado el cabello (pero el tenerlo lacio, hace que siempre me vea peinada no importa lo que pase ajjaja o al menos eso quiero pensar y seguiré pensando), insisto, me sentí muy miserable, pero inmediatamente lo olvidé, y bueno, me desenredé en cabello al instante.
Ahí tiene una de mis pequeñas obsesiones con el cabello, quizás la segunda en importancia después de mi obsesión con la cerilla.
Nota: Solo apruebo el cabello suelto, cuando el cabello es de calidad y tiene “algo” que lucirse, si no, siempre debe estar peinado. Ya sé que es una más de mis arbitrariedades, pero no pienso cambiarla