Ya hace tiempo escribí sobre mis justificaciones para
mentir, inventar o exagerar ajajjaja pero nada con mala voluntad, créanme. Ayer mi mamá me preguntó que cuál era el color favorito de Morgan y cuando respondí que era el naranja, mi mamá quiso saber si Morgan tenía ropa de ese color, yo comencé a inventar que tenía pantalones e incluso zapatos naranjas, pero que casi nunca los utilizaba, ajjajajaja momentos después desmentí todo y mi mamá me dijo:
"Ya veo que no te cansas de seguir inventando"ajajjajaja y la verdad es que
¡no! Ya no lo hago tan seguido, mis años de esplendor en el arte de inventar son cosa del pasado, al menos temporalmente; aún lo hago, pero ya no en forma tan extrema, ajajjaja y ahora la víctima es Morgan quien me cree dada mi habilidad.

Recuerdo cuando incluso fui apoyada por mi abue, dándome la razón en que una niñita misteriosa llamada "
Eny" vivía en la casa de muñecas de mi antigua escuela. A mi se me ocurrió inventar esa historia y contársela a mi hermano, quien entonces estaba muy chiquito; un día, estando juntos mi mamá, hermano, abue y yo, le dije a mi abue:
"Abue, ¿verdad que Eny vivi en la casita de muñecas de mi kinder?", mi abue lejos de desmentirme siguió con el cuento de la historia de
Eny, quien por las noches jugaba en el patio del kinder, y tenía un pianito en su casa ajjajajajaja, mi pobre madre sólo se avergonzó más de mí y me dijo: "Y
a veo de donde sacaste lo cuentera". Mi amiga Tere por años fue una de las víctimas, la inocente gracias a mis inventos fue militante del PRD, estuvo en la toma de protesta del
Niño Verde, estudió 3 carreras técnicas y muchas otras cosas.
Y lo que hacía divertido todo, es que la gente ya sabía que inventaba cosas -sobre todo cuando las historias sonaban por completo inverosímiles-y me seguía creyendo.
En fin, por el momento experimento un receso en estas actividades (sólo una o dos veces al mes), pero algún día regresaré.