Siempre he querido ser escritora, es uno de mis tantos sueños y uno de los motivos por los que he decidido crear este blog
miércoles, abril 30, 2014
Mi Mamá
viernes, febrero 14, 2014
En el pasado
Estaría riéndome como loca con mis amigas.
Hubiese estado empacado mis trufas caseras para regalárselas a mis amigos.
Mi Avi le daría a mi abue una paleta payaso.
Yo tal vez pensaría en un día, encontrar a un buen hombre.
Tendría esperanza.
Emocionada, así me sentiría.
Todas las mañas
| Parque Marpole, afuer de mi casa |
Mientras caminanos platicamos sobre la gente que vemos, sobre las ardillas trepándose en los árboles. Yo lo tomo del brazo porque me encanta ir del brazo de la gente, sobre todo del brazo de mi Avi.
Tal vez nos detenemos en un café, nunca se si llego a mi clase de yoga.
Pero cada mañana, mientras camino las dos primeras calles, pienso en mi Avi.
martes, octubre 15, 2013
Sabores y Sensaciones
y tengo los pies helados
Si este es el precio
de un cuerpo libre de ansiendad,
¡sírvanme otra taza!
extiéndase el frío sobre todo mi cuerpo
para que éste confirme, que
no tengo un nudo en la garganta.
Tomo un té raro
y tengo los pies helados
Pero soy yo,
y he dado prioridad a mi salud mental y emocional,
así que no me importan los sabores ni sensaciones
porque en este momento,
simplemente soy yo.
viernes, octubre 05, 2012
De Benedetti
He descubierto hace dos noches este poema de Benedetti, que me ha encantado porque siento que a veces, yo no abro la ventana.
De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que esta ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme la cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas
quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos
esta bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca
está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire mas piedras
abriré la ventana
viernes, junio 15, 2012
Poema número 1, segunda etapa en Canadá
martes, mayo 15, 2012
Lo que siempre me ayuda
Poner una canción, una simple canción que me guste, me hace inmensamente feliz. Me olvido de todo, de mis compañeras que no tolero (a quienes por cierto ya no veo), de las ganas que tengo de que algún día mi mamá me visite, cualquier cosa parece pequeña si escucho algo que me gusta. Y aunque no tan frecuente como la música, el leer poesía también hace que me olvide de la realidad que a veces no estoy segura de cómo enfrentar.
¿Cómo sentirme estresada con una canción así?
¿Cómo no disfrutar de estos versos de Oliverio Girondo?
Cansado.
¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuántos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.
jueves, febrero 02, 2012
Año bisiesto
Quiero exagerar y fingir que los años bisiestos, por la razón ya mencionada, tienen un significado especial en mi vida, pero no creo que sea cierto. Sobre todo a estas alturas, cuando lo único que quiero es que pase el tiempo rápido y sea el verano. Pero ahora estoy pensando con detenimiento y he recordado este poema que escribí precisamente hace cuatro años, sobre el año bisiesto y mi amor por Morgan. Creo que he mentido, y que en efecto, los años bisiestos tienen un significado especial desde el 2008.
Por el momento, me basta con que sea febrero, cuentos los días para que llegue al menos mayo, y como dice mi poema, siempre que sea un año bisiesto, recordaré con más amor al hombre de mi vida.
miércoles, julio 13, 2011
Puede ser que llegue a tu puerta
For my lovevly cuñada Kezia, because I'm not sure how love works, but I truly believe there is someone somewhere just perfect for you.
miércoles, julio 06, 2011
Con MAYÚSCULAS
jueves, julio 08, 2010
Amor intolerante
Mi amor me ha hecho intolerante,
no creo en otra forma de amor
que no sea la mia.
Mi amor me ha hecho tan intolerante
que pensar en esas parejas me altera,
me pone de malas, me hace mover las manos
y pensar en mi interior: "no lo concibo"
No más de tres mujeres que conozco
aman y son amadas tan intolerantemente como yo.
viernes, agosto 14, 2009
Dos historias de la lluvia
La primera es una muchacha; tiene no más de 25 años y pocas veces la he visto o atendido sin los efectos de las drogas. Es rubia y tiene un novio que también es adicto. Siempre me pide las cosas por favor, y nunca se va sin decir gracias; muchas veces cuando llega a la clínica, me pide también las jeringas para su novio. He visto como el mentado novio la trata fatal; nunca he sido testigo de que la golpee, pero he escuchado lo que le dice, los modos con los que la trata y demás. Un día que llovía muy fuerte, llegó empapada para solicitar jeringas, era evidente que estaba bajo los efectos de las drogas; le proporcioné lo que me pidió, pero se quedó enfrente de mi, resguardándose bajo el pequeño techo adyacente al módulo en el que yo me ubico. Después dejé de verla, sin embargo escuchaba ruidos y me di cuenta que seguía ahí afuera, pero se había sentado...estaba rociándose agua esterilizada -la que le había yo dado para la inyección de drogas-y era obvio que la pobre estaba muy mal, no estaba segura si podía caminar. Abría la ventana -misma que uso para entragar las jeringas y donde los clientes ponen las jeringas sucias-para ver si necesitaba ver a un doctor, pero inmediatamente se levantó, se disculpó y se fue.
Ese día me sentí tan triste, y estando ahí mismo le escribí un poema...
Es este:
¡No lo sé!
Pero tu piel es tan blanca y linda
como la de las musas de Neruda.
¿Sabrás lo mucho que vales?
No lo creo,
pero hoy voy a escribirte un poema porque te conozco
y me importas.
siempre amable y sonriente;
fuiste educada a decir "gracias y por favor"
¿Qué pasó después?
No tengo idea
pero sé también que te lavas los dientes.
No eres rica, pero eso no impide
que te vistas a la moda, sin embargo
hoy que llueve tanto me parece haber visto tu pies
cubiertos con tenis .
y te he visto preocuparte por él,
quien será muy tonto si no te quiere.
Te conozco desde hace tiempo,
sé que existes y caminas por las calles
sintiendo frío, mojada...
a duras penas te puedes poner en pie.
Silvia Almanza Alonso
West Pender Clinic;Vancouver, BC.
11:45 am; mucha lluvia.
La otra persona que me preocupaba, pero ya no más, es es un señor como de 50 años. Es también un cliente del "needle exchange" y de la clínica. Siempre es bueno y amable, cree que yo soy la gran cosa y cada que quiere jeringas me dice "good morning beautiful" ajjaja. En ocasiones lo veo caminar por la calle -mientras yo estoy en mi servicio- y segundos despues regresa diciéndome: "yo no quería jeringas hoy, pero ¿cómo puedo resistirme a tan bonita sonrisa?" ajajja.
En una ocasión, este señor me vio escribiendo en mi cuaderno de notas y me preguntó "¿estoy en tus historias?" a lo que yo respondí con la verdad: "hoy no, pero sí estás en muchas otras" Sonrió, y la verdad dudo mucho que me haya creído.
Tenía mucho de no verlo por el rumbo y estaba preocupada, pero ayer lo ví. Eran como 9:50 y estaba lloviendo -mmm parece que en todas mis historias siempre llueve-, él no me vió, pero fui feliz de darme cuenta que estaba propiamente vestido, tenía calcetines, zapatos, una camisa y pantalón, llevaba una gorra y una mochilita...ahora lucía como alguien que ya podía conseguir un trabajo. ¿Estará del todo rehabilitado? No lo sé, pero el hecho de que ahora luzca como alguien capaz de mantener un trabajo y que haya dejado de visitarme me llena de felicidad.
martes, febrero 17, 2009
Justificación
o inspirada,
es que algo ha pasado...
... es que nunca había sido tan feliz
Ahora ya podría lacrarlo,
pero sucede que finalmente ya no quiero morir.
Y es que esta felicidad
me impide escribir poesía como solía hacerlo
años o meses atrás.
Pero ahora que estoy aquí,
escribiendo poesía forzada
creo que finalmente he encontrado la razón
de mi falta de inspiración.
(¡Me choca la rima, y más en mi poesía)
Pues bien, esta es mi pequeña teoría
sobre mi falta de inspiración
-concretamente, mi justificación-.
(se nota que no he escrito muy seguido,
todo es tan repetitivo)
Siempre soñé con encontrar el amor,
toda mi vida creí en su existencia,
en que esos amores descritos en canciones,
películas, novelas, eran ciertos.
Escribí por años sobre ese amor anhelado,
o que gracias a un garrafal error, pensé haber encontrado
-y algunas otras circunstancias que ahora no comentaré-.
Otros muchos poemas, ya fueron dedicados
al amor de mi vida, pero en aquellos días de escritura,
no me era posibile besarlo o acariciarlo todos los días.
Ahora lo tengo, lo amo todos los días
y sus ojos azules cada mañana me dicen "mi amor".
Hacemos el amor, nos queremos,
y ahí se desborda todo mi amor: mi ser.
Soy feliz de haber encontrado la razón
que ha abierto una nueva fuente de inspiración:
ideas, poemas, y, ¿por qué no? historias para este
2009.
Silvia Almanza Alonso
viernes, enero 23, 2009
¡Luz!
Pude finalmente ver la diferencia entre mar, cielo y montañas al cruzar el puente y ahora mismo que escribo esto veo árboles verdes, cielo azul: ¡luz! Y eso me hace recordar este poema que me encanta de Pedro Salinas.
La voz a ti debida.
Versos 702 a 739
la luz, la vida, el mar!
Plural todo, plural,
luces, vidas y mares.
A subir, a ascender
de docenas a cientos,
de cientos a millar,
en una jubilosa
repetición sin fin,
de tu amor, unidad.
Tablas, plumas y máquinas,
todo a multiplicar,
caricia por caricia,
abrazo por volcán.
Hay que cansar los números.
Que cuenten sin parar,
que se embriaguen contando,
y que no sepan ya
cuál de ellos será el último:
¡qué vivir sin final!
Que un gran tropel de ceros
asalte nuestras dichas
esbeltas, al pasar,
y las lleve a su cima.
Que se rompan las cifras,
sin poder calcular
ni el tiempo ni los besos.
Y al otro lado ya
de cómputos, de sinos,
entregamos a ciegas
—¡exceso, qué penúltimo!—
a un gran fondo azaroso
que irresistiblemente
está
cantándonos a gritos
fúlgidos de futuro:
«Eso no es nada, aún.
Buscaos bien, hay más.
jueves, enero 22, 2009
Un soneto de Neruda
Antes de amarte, amor, nada era mío:
vacilé por las calles y las cosas:
nada contaba ni tenía nombre:
el mundo era del aire que esperaba.
Yo conocí salones cenicientos,
túneles habitados por la luna,
hangares crueles que se despedían,
preguntas que insistían en la arena.
Todo estaba vacío, muerto y mudo,
caído, abandonado y decaído,
todo era inalienablemente ajeno,
todo era de los otros y de nadie,
hasta que tu belleza y tu pobreza
llenaron el otoño de regalos.
Pablo Neruda
viernes, diciembre 05, 2008
El que más te ha querido.
Un día, en mi clase de español de primero de secundaria, la maestra me seleccionó a mi y a otros compañeros para que fuéramos espectadores del concurso de declamación que se llevaba a cabo en un auditorio de la escuela. Llegué con mis compañeros, escuché el tres versionas incompletas de "El Seminarista de los ojos negros" "El brindis del bohemio", etc.
De pronto, sale Arturo, mi amor platónico de la primaria y comienza a cantar con una voz preciosa -al menos eso me pareció en el momento- para luego declamar "La profecía" de Rafael de León. (la canción eran unos versos del poema). Todo el tiempo, yo literalmente lo contemplaba, porque era de esas personas que sabía declamar, sin exageraciones o ridiculeces. Desde ese día, los versos principales del poema los memoricé, y aún me parecen maravillosos.
El poema es largo, así que sólo transcribiré el una parte, pero el resto lo pueden leer aquí.
Vive sien años contenta
y a la hora de la muerte,
Dios no te lo tenga en cuenta.
Que si al pie de los artares
mi nombre se te borró,
por la gloria de mi mare
que no te guardo rencor.
Porque sin sé tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
yo fui quien más t'ha querío,
con eso tengo bastante.(...)"
Fuente: http://www.poesia-inter.net/rl0101.htm
lunes, diciembre 01, 2008
Mentiras
Esta noche dormiré en el lado de la cama
en que tu cuerpo suele descansar mientras las estrellas platican.
Es mentira, no quiero escribirte un poema;
he mentido: las estrellas no platican.
Sólo quiero que regreses,
que duermas a mi lado izquierdo
y que seamos tu y yo quienes platiquemos.
Silvia Almanza Alonso.
jueves, noviembre 27, 2008
Deben tenerse a la mano.
se tienen que abrir en cualquier momento
y leerse en voz alta;
hay que sentirlos.
Y lo que se siente puede ser muy variado:
angustia, felicidad, dolor, y a veces
esperanza, amor y odio de todo lo anterior.
pero la música no es un requisito, lo que sí es fundamental es saber leer.
La mentada "entonación" con la que nuestros profesores de primaria molestaban
es vital en el caso de la poesía, para sentir lo que se está leyendo.
Al menos hoy, este último jueves de noviembre, no conozco las intrucciones para leer poesía.
(Ojalá Cortázar pudiera ayudarme)
Silvia Almanza Alonso
noviembre 27, 2008.
Libros de poesía.
(marzo de 70)
Por decreto presidencial: el pueblo no existe.
El pueblo es útil para hablar en banquetes:
"Brindo por el pueblo de México,"
"Brindo por el pueblo de Estados Unidos."
También sirve el pueblo para otros menesteres literarios:
escribir el cuento de la democracia,
publicar la revista de la revolución,
hacer la crónica de los grandes ideales.
El pueblo es una entidad pluscuamperfecta
generosamente abstracta e infinita.
Sirve también para que jóvenes idiotas
aumenten el área de los panteones
o embaracen las cárceles
o aprendan a ser ricos.
Lo mejor de todo lo ha dicho un señor Ministro:
"Con el pueblo me limpio el culo."
He aquí lo máximo que puede llegar a ser el pueblo:
un rollo de papel higiénico
para escribir la historia contemporánea con las uñas
Jaime Sabines
martes, octubre 28, 2008
Nos contamos de todo...
He escuchado decir a los hombres que las mujeres nos lo contamos todo entre nosotras, incluso Almodóvar hace mención de esto en una de sus películas. Pero ¡es una mentira!. Entre nosotras hablamos de muchas cosas, quizás de tamaño del pene de nuestros novios, criticamos a nuestras compañeras (de escuela o trabajo según sea el caso), mismas, que sin duda deben criticarnos a nosotras, pero siempre nos guardamos algo, ese recuerdo más doloroso que bien puede ser de nuestra infancia, adolescencia o quizás forme parte de nuestra actual juventud.
Nosotras nos contamos nuestras tristezas, hablamos sobre momentos de depresión: ¡todo!, menos ese pequeño recuerdo, imagen o momento que nos duele más que nada; no lo contamos no porque no confiemos en nuestras amigas, sino porque lo hemos escondido en lo más profundo de nuestra alma pensando que, de esta forma, es como si no lo hubiésemos vivido; no lo evadimos -o quizás en el fondo lo hacemos-, sin embargo tratamos de olvidarlo, pero nosotras mismas sabemos del fracaso de dicha tarea, llevamos años intentándolo y no hemos conseguido hacerlo a un lado, porque ese pequeño recuerdo revive cada que derramamos una lágrima. Cuando lloramos –independientemente de cuál sea la causa- y estamos deprimidas, nos llega a la mente ese pequeño recuerdo, nos sentimos culpables, miserables y llegamos a pensar que merecemos ese dolor.
Nos contamos de todo, es cierto, hablamos tanto de las gordas como de las flacas, de los malos hombres y de cuando nos empeñamos en pensar que, con quien estamos ahora es distinto a los demás; pero está ese “algo”, que yo no diría que es una espina, es más bien una rosa seca y marchita, ahí, escondida y que sólo nosotras mismas podemos enterrar.
Silvia Almanza Alonso
enero 13, 2007.
