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miércoles, abril 30, 2014

Mi Mamá



 
Te extraño todos los días,
a diario pienso en ti. 
Me da tristeza cuando pienso en personas que no tienen a alguien como tú en sus vida.
Te quiero tanto

Me imagino que caminamos juntas por la calle,
que nos sentamos a tomar un café y me dices que los cafés aquí están muy cargados.
Me preguntas por qué la gente no se viste mejor,
y no entiendes por qué hay tantos inmigrantes y nadie habla francés como nos han hecho creer. 


No creo tener un mágico recuerdo a tu lado,
mentiría si dijera que existe.
Pero recuerdo perfectamente que era capaz de identificar el sonido tus pasos antes de que abrieras la puerta. 
Recuerdo que la mejor parte de mi día era cuando regresabas del trabajo en la noche.
Porque gracias a ti y mi abue nunca me sentí sola o triste cuando fui niña;
porque sé lo mucho que trabajaste y te sacrificaste para que pudiera tener mi uniforme, cuadernos y zapatos nuevos para la escuela. Porque siempre tuve una feliz Navidad gracias a ti: siempre.

 
Me molesta cuando la gente no quiere a su madres como yo te quiero  a ti,
siento que no las valoran o tratan con respecto, pero estoy consciente que pocas personas son tan afortunadas como yo.
Quiero que estés aquí y restregarle a todo mundo lo perfecta que eres (sé que esto se escucha un poco abusivo, pero no me importa, de verdad quiero hacerlo. Creo que ya lo hemos hecho por años en México, aunque sin intención de maldad).
Quiero que la gente sepa lo bien que siempre nos hemos llevado, lo unidas y juntas que siempre hemos estado.


Te extraño todos los días, y hay veces que en la noche,
tu eres la única persona que quiero a mi lado.


viernes, febrero 14, 2014

En el pasado

Años atrás...

Estaría riéndome como loca con mis amigas.
Hubiese estado empacado mis trufas caseras para regalárselas a mis amigos.

Mi Avi le daría a mi abue una paleta payaso.

Yo tal vez pensaría en un día, encontrar a un buen hombre.

Tendría esperanza.

Emocionada, así me sentiría.

Todas las mañas

Parque Marpole, afuer de mi casa
En las mañanas, cuando camino a mi clase de yoga pienso en mi Avi. Me imagino que está aquí conmigo, y que camina a mi lado. Que platicamos sobre el clima: cuando llueve, cuando cae brisa y mi Avi cree que no necesitamos el paraguas, que a le basta con su cachucha.

Mientras caminanos platicamos sobre la gente que vemos, sobre las ardillas trepándose en los árboles. Yo lo tomo del brazo porque me encanta ir del brazo de la gente, sobre todo del brazo de mi Avi.
Tal vez nos detenemos en un café, nunca se si llego a mi clase de yoga.

Pero cada mañana, mientras camino las dos primeras calles, pienso en mi Avi.


martes, octubre 15, 2013

Sabores y Sensaciones

Tomo un té raro
y tengo los pies helados

Si este es el precio
de un cuerpo libre de ansiendad,
¡sírvanme otra taza!
extiéndase el frío sobre todo mi cuerpo
para que éste confirme, que
no tengo un nudo en la garganta.

Tomo un té raro
y tengo los pies helados

Pero soy yo,
y he dado prioridad a mi salud mental y emocional,
así que no me importan los sabores ni sensaciones
porque en este momento,
simplemente soy yo.

Octubre 12, 2013 

viernes, octubre 05, 2012

De Benedetti


He descubierto hace dos noches este poema de Benedetti, que me ha encantado porque siento que a veces, yo no abro la ventana.

Piedritas en la ventana

De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que esta ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme la cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas

quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos

esta bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca

está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire mas piedras
abriré la ventana
abriré la ventana

Mario Benedetti

viernes, junio 15, 2012

Poema número 1, segunda etapa en Canadá


Puedo besar al hombre que amo,
lo conozco, duerme a mi lado todas las noches.
A veces, lo despierto si tengo pesadillas,
a veces no entiendo por qué pierde los calcetines

Puedo besar al hombre que amo,
finalmente puedo decir que llevo años amándolo
Hay días, que no puedo imaginar mi vida sin él
hay noches que el frío me orilla a estar más cerca de su cuerpo

Puedo besar al hombre que amo,
sé que me ama, que me cree buena, hermosa e inteligente.
Todos los días, amanezco a su lado
todos los días soy inmensamente afortunada

Silvia A.A. Vasconcelos
Junio 15, 2012

Nota:  Quizás debería dedicarle más tiempo a este poema, pero me siento nuevamente inspirada, como hace años cuando me enamoré de tí.

martes, mayo 15, 2012

Lo que siempre me ayuda

Cuando me estreso demasiado por cosas escolares, personales, o cuando siento ansiedad y depresión, siempre hay dos cosas que me hacen darme cuenta que, mi clase de español no es lo más importante, que un día de estos estaré en una playa, o que el cielo gris no es lo peor del mundo. Esas dos cosas son la música y la poesía.

Poner una canción, una simple canción que me guste, me hace inmensamente feliz. Me olvido de todo, de mis compañeras que no tolero (a quienes por cierto ya no veo), de las ganas que tengo de que algún día mi mamá me visite, cualquier cosa parece pequeña si escucho algo que me gusta. Y aunque no tan frecuente como la música, el leer poesía también hace que me olvide de la realidad que a veces no estoy segura de cómo enfrentar.

¿Cómo sentirme estresada con una canción así?




 ¿Cómo no disfrutar de estos versos de Oliverio Girondo?

Cansancio

Cansado.
¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuántos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.

Y ahora, luego de leer a Girondo y escuchar a Preisner, siento que todo parece más fácil.
 

jueves, febrero 02, 2012

Año bisiesto

El 2012 es un año bisiesto. Fue un año bisiesto cuando me enamoré y casé con el hombre que me hace muy feliz -jajajaj sí, soy muy feliz con él pese a mis constantes quejas y cansancio que la universidad y en ocasiones la vida en Canadá me ha generado-. Así que dentro de unos meses celebraré mi cuarto aniversario.

Quiero exagerar y fingir que los años bisiestos, por la razón ya mencionada, tienen un significado especial en mi vida, pero no creo que sea cierto. Sobre todo a estas alturas, cuando lo único que quiero es que pase el tiempo rápido y sea el verano. Pero ahora estoy pensando con detenimiento y he recordado este poema que escribí precisamente hace cuatro años, sobre el año bisiesto y mi amor por Morgan. Creo que he mentido, y que en efecto, los años bisiestos tienen un significado especial desde el 2008.

Por el momento, me basta con que sea febrero, cuentos los días para que llegue al menos mayo, y como dice mi poema, siempre que sea un año bisiesto, recordaré con más amor al hombre de mi vida.

miércoles, julio 13, 2011

Puede ser que llegue a tu puerta


¿Cuánto tiempo lleva encontrarlo?
Wordle: For my blog
                                           ¿Qué hay que hacer para merecerlo?

Quizá, no hay que buscarlo,
tal vez efectivamente llegará a tocar a tu puerta.




Cuando me quejaba de no tener novio, mi abuelita siempre me decía:

"No te preocupes hija, ya verás que cuando te llegue, será algo bueno"

Tanto mi mamá como mi abue, creían que era vital que me enchinara las pestañas y pusiera al menos rimel todos los días si quería encontrar un novio. Aunque yo honestamene me oponía, eventualmente comencé a enchinarme las pestañas y ponerme rimel a diario. Me llegaron algunos novios, pero ninguno verdaderamente bueno... de hecho bastante malos. 

Cuando me quejaba de no tener novio, mi mamá siempre me decía:

"Tienes que salir a buscarlo, no te va a venir a tocar a la puerta"

Salí con los ojos pintados y no encontré nada bueno, pero al mismo tiempo es cierto que nadie llegó a tocarme a la puerta.

No recuerdo más consejos importantes que me hayan dado mi abue o mamá, pero cuando me vine a Canadá ambas estaban seguras que aquí me encontraría un güero de primer mundo que me amaría por ser morena. Por primera vez quise creerles y apoyarlas, porque verdaderamente quería encontrarme a un güero que me quisiera.

Un día me puse rimel, alguien tocó a mi puerta y ahora llevo tres años casada con él. Sin embargo, me ama sin rimel, y dudo mucho que su amor esté condicionado a mi color de piel. Me ama con mis rarezas y arbitrariedades, cuando lloro y me carcajeo como cantinera borracha -término de mi abue-...me quiere tanto que no parece real. El hombre de mi vida tocó en mi puerta sin que yo saliera a buscarlo y sin que me pusiera rimel todos los días...

Silvia Almanza "Vasconcelos"
Julio 13, 2011



For my lovevly cuñada Kezia, because I'm not sure how love works, but I truly believe there is someone somewhere just perfect for you.


miércoles, julio 06, 2011

Con MAYÚSCULAS

(Edmonton, Alberta 6 de julio de 2008)

Hoy es mi tercer aniversario. Hace tres años que estoy casada con Morgan a quien amo inmensamente y me hace feliz todos los días. Aún no he encontrado algo que me haga quejarme sobre él (¿quizás su bondad extrema?), nunca nos hemos peleado y aún creo firmemente que envejeceremos juntos.

A veces me da miedo el ser tan feliz con él, en ocasiones siento que en algún momento tendré que pagar el precio. Sin embargo, siento que merezco esta felicidad y al extraordinario hombre con el que duermo todos los días.

Morgan es lo mejor que me pudo haber pasado en la vida y soy FELIZ CON MAYÚSCULAS de estar casada con él.

jueves, julio 08, 2010

Amor intolerante

Él entiende el amor como yo lo hago.
Amar no es decirlo ni demostrarlo,
es el saber que de la forma que tú amas, 
eres igualmente correspondido.


Este amor me ha vuleto intolerante
porque me resisto a comprender
que otras parejas digan amarse
y actuen por completo diferente a mis expectativas de amor.



Mi amor me ha hecho intolerante,
no creo en otra forma de amor
que no sea la mia.

Mi amor me ha hecho intolerante;
me enerva ese amor fingido que los demás se demuestran,
que fingen con besos, regalos y obediencia,
pero que sólo ocultan miedos, reproches, gratitud y soledad...


Mi amor me ha hecho tan intolerante
que pensar en esas parejas me altera,
me pone de malas, me hace mover las manos
y pensar en mi interior: "no lo concibo"

Pero a la vez mi amor me ha dado esperanza
porque sueño con que todas aquellas mujeres que quiero
encuentren un amor tan intolerante como el mío.

No más de tres mujeres que conozco
aman y son amadas tan intolerantemente como yo.


Silvia Almanza Alonso "Vasconcelos"
jueves 8 de julio, de 2010.

viernes, agosto 14, 2009

Dos historias de la lluvia


Muchas personas acuden regularmente a mi servicio social de "needle exchange" (leer aquí sobre el post original de este servicio), y a varios los tengo bien identificados. Pero hay dos clientes que ubico perfecamente y por los cuales he estado preocupada últimamente.

La primera es una muchacha; tiene no más de 25 años y pocas veces la he visto o atendido sin los efectos de las drogas. Es rubia y tiene un novio que también es adicto. Siempre me pide las cosas por favor, y nunca se va sin decir gracias; muchas veces cuando llega a la clínica, me pide también las jeringas para su novio. He visto como el mentado novio la trata fatal; nunca he sido testigo de que la golpee, pero he escuchado lo que le dice, los modos con los que la trata y demás. Un día que llovía muy fuerte, llegó empapada para solicitar jeringas, era evidente que estaba bajo los efectos de las drogas; le proporcioné lo que me pidió, pero se quedó enfrente de mi, resguardándose bajo el pequeño techo adyacente al módulo en el que yo me ubico. Después dejé de verla, sin embargo escuchaba ruidos y me di cuenta que seguía ahí afuera, pero se había sentado...estaba rociándose agua esterilizada -la que le había yo dado para la inyección de drogas-y era obvio que la pobre estaba muy mal, no estaba segura si podía caminar. Abría la ventana -misma que uso para entragar las jeringas y donde los clientes ponen las jeringas sucias-para ver si necesitaba ver a un doctor, pero inmediatamente se levantó, se disculpó y se fue.

Ese día me sentí tan triste, y estando ahí mismo le escribí un poema...

Es este:

¿Alguien te habrá escrito un poema?
¡No lo sé!

Pero tu piel es tan blanca y linda
como la de las musas de Neruda.

¿Sabrás lo mucho que vales?
No lo creo,
pero hoy voy a escribirte un poema porque te conozco
y me importas.

Sé de lo delgada y linda que eres,
siempre amable y sonriente;
fuiste educada a decir "gracias y por favor"
¿Qué pasó después?
No tengo idea

Observo tu pálido rostro y tu afición por los dulces,
pero sé también que te lavas los dientes.

No eres rica, pero eso no impide
que te vistas a la moda, sin embargo
hoy que llueve tanto me parece haber visto tu pies
cubiertos con tenis .

Sé que hay alguien a tu lado,
y te he visto preocuparte por él,
quien será muy tonto si no te quiere.

Te conozco desde hace tiempo,
sé que existes y caminas por las calles
sintiendo frío, mojada...

Hoy me duele mucho ver que
a duras penas te puedes poner en pie.

marzo 19, 2009
Silvia Almanza Alonso
West Pender Clinic;Vancouver, BC.
11:45 am; m
ucha lluvia.

Desde aquel día, no ha regresado... y me aterra el pensar que algo le haya pasado. Morgan me motiva diciéndome que posiblemente haya dejado el área (Downtown Eastside...o Hastings) y se encuentre mucho mejor, que tal vez se haya rehabilitado. Pero yo no lo creo. He visto al novio, ha ido a la clínica por jeringas; sin embargo siempre está ansioso y bajo efecto de las drogas, realmente no se puede conversar con él, y aún si se pudiera, no sé si me atrevería a preguntarle por la novia.

La otra persona que me preocupaba, pero ya no más, es es un señor como de 50 años. Es también un cliente del "needle exchange" y de la clínica. Siempre es bueno y amable, cree que yo soy la gran cosa y cada que quiere jeringas me dice "good morning beautiful" ajjaja. En ocasiones lo veo caminar por la calle -mientras yo estoy en mi servicio- y segundos despues regresa diciéndome: "yo no quería jeringas hoy, pero ¿cómo puedo resistirme a tan bonita sonrisa?" ajajja.

En una ocasión, este señor me vio escribiendo en mi cuaderno de notas y me preguntó "¿estoy en tus historias?" a lo que yo respondí con la verdad: "hoy no, pero sí estás en muchas otras" Sonrió, y la verdad dudo mucho que me haya creído.

Tenía mucho de no verlo por el rumbo y estaba preocupada, pero ayer lo ví. Eran como 9:50 y estaba lloviendo -mmm parece que en todas mis historias siempre llueve-, él no me vió, pero fui feliz de darme cuenta que estaba propiamente vestido, tenía calcetines, zapatos, una camisa y pantalón, llevaba una gorra y una mochilita...ahora lucía como alguien que ya podía conseguir un trabajo. ¿Estará del todo rehabilitado? No lo sé, pero el hecho de que ahora luzca como alguien capaz de mantener un trabajo y que haya dejado de visitarme me llena de felicidad.



martes, febrero 17, 2009

Justificación


No es que no esté enamorada
o inspirada,
es que algo ha pasado...

... es que nunca había sido tan feliz



Ahora ya podría lacrarlo,
pero sucede que finalmente ya no quiero morir.

Y es que esta felicidad
me impide escribir poesía como solía hacerlo
años o meses atrás.

Pero ahora que estoy aquí,
escribiendo poesía forzada
creo que finalmente he encontrado la razón
de mi falta de inspiración.

(¡Me choca la rima, y más en mi poesía)

Pues bien, esta es mi pequeña teoría
sobre mi falta de inspiración
-concretamente, mi justificación-.

(se nota que no he escrito muy seguido,
todo es tan repetitivo)

Siempre soñé con encontrar el amor,
toda mi vida creí en su existencia,
en que esos amores descritos en canciones,
películas, novelas, eran ciertos.

Escribí por años sobre ese amor anhelado,
o que gracias a un garrafal error, pensé haber encontrado
-y algunas otras circunstancias que ahora no comentaré-.

Otros muchos poemas, ya fueron dedicados
al amor de mi vida, pero en aquellos días de escritura,
no me era posibile besarlo o acariciarlo todos los días.

Ahora lo tengo, lo amo todos los días
y sus ojos azules cada mañana me dicen "mi amor".

Hacemos el amor, nos queremos,
y ahí se desborda todo mi amor: mi ser.

Soy feliz de haber encontrado la razón
que ha abierto una nueva fuente de inspiración:
ideas, poemas, y, ¿por qué no? historias para este
2009.

Febrero 7, 2009.
Silvia Almanza Alonso

viernes, enero 23, 2009

¡Luz!


Luego de leer en el periódico que hasta el día de ayer sólo habíamos recibido 6 horas de luz solar durante enero, soy feliz de que ahora la fulanita del clima haya tenido razón y esté soleado, ajjajaja aún cuando mañana se espera que caiga nieve.

Pude finalmente ver la diferencia entre mar, cielo y montañas al cruzar el puente y ahora mismo que escribo esto veo árboles verdes, cielo azul: ¡luz! Y eso me hace recordar este poema que me encanta de Pedro Salinas.

La voz a ti debida.
Versos 702 a 739

¡Sí, todo con exceso:
la luz, la vida, el mar!
Plural todo, plural,
luces, vidas y mares.

A subir, a ascender

de docenas a cientos,
de cientos a millar,
en una jubilosa
repetición sin fin,
de tu amor, unidad.

Tablas, plumas y máquinas,

todo a multiplicar,
caricia por caricia,
abrazo por volcán.

Hay que cansar los números.

Que cuenten sin parar,
que se embriaguen contando,
y que no sepan ya
cuál de ellos será el último:
¡qué vivir sin final!

Que un gran tropel de ceros

asalte nuestras dichas
esbeltas, al pasar,
y las lleve a su cima.
Que se rompan las cifras,
sin poder calcular
ni el tiempo ni los besos.
Y al otro lado ya
de cómputos, de sinos,
entregamos a ciegas
—¡exceso, qué penúltimo!—
a un gran fondo azaroso
que irresistiblemente
está
cantándonos a gritos
fúlgidos de futuro:
«Eso no es nada, aún.
Buscaos bien, hay más.

Pedro Salinas

jueves, enero 22, 2009

Un soneto de Neruda

SONETO XXV

Antes de amarte, amor, nada era mío:
vacilé por las calles y las cosas:
nada contaba ni tenía nombre:
el mundo era del aire que esperaba.

Yo conocí salones cenicientos,
túneles habitados por la luna,
hangares crueles que se despedían,
preguntas que insistían en la arena.

Todo estaba vacío, muerto y mudo,
caído, abandonado y decaído,
todo era inalienablemente ajeno,

todo era de los otros y de nadie,
hasta que tu belleza y tu pobreza
llenaron el otoño de regalos.


Pablo Neruda

viernes, diciembre 05, 2008

El que más te ha querido.

En la primaria estaba en clases de danza folklórica, y adoraba ir; estaba en tercero o cuarto año, pero como era alta, mi pareja era un niño de sexto: Arturo. Y a mi me encantaba Arturo, porque además de que me gustaba, era muy bueno bailando -ajjaja ahora sonrio de imaginar mis clases y cuando bailaba con él-. Pero el curso terminó, Arturo pasó a secundaria y por años no lo volví a ver.

Un día, en mi clase de español de primero de secundaria, la maestra me seleccionó a mi y a otros compañeros para que fuéramos espectadores del concurso de declamación que se llevaba a cabo en un auditorio de la escuela. Llegué con mis compañeros, escuché el tres versionas incompletas de "El Seminarista de los ojos negros" "El brindis del bohemio", etc.

De pronto, sale Arturo, mi amor platónico de la primaria y comienza a cantar con una voz preciosa -al menos eso me pareció en el momento- para luego declamar "La profecía" de Rafael de León. (la canción eran unos versos del poema). Todo el tiempo, yo literalmente lo contemplaba, porque era de esas personas que sabía declamar, sin exageraciones o ridiculeces. Desde ese día, los versos principales del poema los memoricé, y aún me parecen maravillosos.

El poema es largo, así que sólo transcribiré el una parte, pero el resto lo pueden leer aquí.

"(...)¿Que t'has casao? ¡Buena suerte!
Vive sien años contenta
y a la hora de la muerte,
Dios no te lo tenga en cuenta.
Que si al pie de los artares
mi nombre se te borró,
por la gloria de mi mare
que no te guardo rencor.
Porque sin sé tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
yo fui quien más t'ha querío,
con eso tengo bastante.(...)"

Fuente: http://www.poesia-inter.net/rl0101.htm

lunes, diciembre 01, 2008

Mentiras

Hoy quiero escribirte un poema porque te amo.
Esta noche dormiré en el lado de la cama
en que tu cuerpo suele descansar mientras las estrellas platican.

Es mentira, no quiero escribirte un poema;
he mentido: las estrellas no platican.

Sólo quiero que regreses,
que duermas a mi lado izquierdo
y que seamos tu y yo quienes platiquemos.

diciembre 1,2008.
Silvia Almanza Alonso.

jueves, noviembre 27, 2008

Deben tenerse a la mano.

Los libros de poesia deben tenerse a la mano,
se tienen que abrir en cualquier momento
y leerse en voz alta;
hay que sentirlos.


Y lo que se siente puede ser muy variado:
angustia, felicidad, dolor, y a veces
esperanza, amor y odio de todo lo anterior.


En ocasiones, con música de fondo funcionan maravillosamente,
pero la música no es un requisito, lo que sí es fundamental es saber leer.
La mentada "entonación" con la que nuestros profesores de primaria molestaban
es vital en el caso de la poesía, para sentir lo que se está leyendo.


También es cierto, que saber leer y entonar textos, no significa disfrutar la poesía.


Al menos hoy, este último jueves de noviembre, no conozco las intrucciones para leer poesía.
(Ojalá Cortázar pudiera ayudarme)


Silvia Almanza Alonso
noviembre 27, 2008.

Libros de poesía.

Hay libros que uno puede leer porque le han sido prestados por amigos, otros gracias a las bibliotecas, pero siempre he creido que los libros de poemas deben ser nuestros. Creo que sólo tengo un libro de poemas y es de Pablo Neruda -de hecho, está en mi casa en Puebla, no aquí conmigo-, sin embargo, siempre he ambicionado colecciones completas de la poesía de Pedro Salinas, Sabines, Girondo, y muchos otros.

Conseguí en la biblioteca los libros que ven en las imágenes y, !me resisto a devolverlo! Sé que los devolveré, pero es que LOS NECESITO. Descubrí algunos poemas de estos autores que nuca habían estado a mi alcance, y que me parecen maravillosos, quisiera transcribirlos todos, pero sólo lo haré con este:

Diario Oficial
(marzo de 70)

Por decreto presidencial: el pueblo no existe.
El pueblo es útil para hablar en banquetes:
"Brindo por el pueblo de México,"
"Brindo por el pueblo de Estados Unidos."

También sirve el pueblo para otros menesteres literarios:
escribir el cuento de la democracia,
publicar la revista de la revolución,
hacer la crónica de los grandes ideales.

El pueblo es una entidad pluscuamperfecta
generosamente abstracta e infinita.
Sirve también para que jóvenes idiotas
aumenten el área de los panteones
o embaracen las cárceles
o aprendan a ser ricos.

Lo mejor de todo lo ha dicho un señor Ministro:
"Con el pueblo me limpio el culo."
He aquí lo máximo que puede llegar a ser el pueblo:
un rollo de papel higiénico
para escribir la historia contemporánea con las uñas

Jaime Sabines

martes, octubre 28, 2008

Nos contamos de todo...


He escuchado decir a los hombres que las mujeres nos lo contamos todo entre nosotras, incluso Almodóvar hace mención de esto en una de sus películas. Pero ¡es una mentira!. Entre nosotras hablamos de muchas cosas, quizás de tamaño del pene de nuestros novios, criticamos a nuestras compañeras (de escuela o trabajo según sea el caso), mismas, que sin duda deben criticarnos a nosotras, pero siempre nos guardamos algo, ese recuerdo más doloroso que bien puede ser de nuestra infancia, adolescencia o quizás forme parte de nuestra actual juventud.


Nosotras nos contamos nuestras tristezas, hablamos sobre momentos de depresión: ¡todo!, menos ese pequeño recuerdo, imagen o momento que nos duele más que nada; no lo contamos no porque no confiemos en nuestras amigas, sino porque lo hemos escondido en lo más profundo de nuestra alma pensando que, de esta forma, es como si no lo hubiésemos vivido; no lo evadimos -o quizás en el fondo lo hacemos-, sin embargo tratamos de olvidarlo, pero nosotras mismas sabemos del fracaso de dicha tarea, llevamos años intentándolo y no hemos conseguido hacerlo a un lado, porque ese pequeño recuerdo revive cada que derramamos una lágrima. Cuando lloramos –independientemente de cuál sea la causa- y estamos deprimidas, nos llega a la mente ese pequeño recuerdo, nos sentimos culpables, miserables y llegamos a pensar que merecemos ese dolor.


Nos contamos de todo, es cierto, hablamos tanto de las gordas como de las flacas, de los malos hombres y de cuando nos empeñamos en pensar que, con quien estamos ahora es distinto a los demás; pero está ese “algo”, que yo no diría que es una espina, es más bien una rosa seca y marchita, ahí, escondida y que sólo nosotras mismas podemos enterrar.


Silvia Almanza Alonso

enero 13, 2007.