Cuando mueren personajes cuyos trabajos admiro, de una u otra forma me siento afortunada de haber estado consciente y viva al mismo tiempo que ellos. Y cuando digo consciente me refiero al hecho de saber de su existencia y haber disfrutado sus obras mientras ellos estuvieron vivos.
Ejemplo de lo anterior es Jaime Sabines, quien murió justo antes de que yo comenzara a descubrir su obra, y lo mismo me pasó con Oliverio Girondo, Neruda, Salinas, Borgues...Pero por otra parte, soy feliz porque sigo tan viva como Morricone, Cardenal, Saramago, Pamuck...y la lista sigue.
No me queda más que decir que, aunque la muerte de Benedetti me ha entristecido, amo haber descubierto su poesía hace más de 10 años; he aquí los primeros versos que aprendí de Benedetti
bueno no tantas veces
no me gusta robar su tiempo
y además está lejos
vos estás a mi lado..."
A la izquiera del roble
Mario Benedetti

