domingo, noviembre 13, 2011

Box en Canadá, mi primera experiencia

Ayer, después de años vi una pelea de box. No se porqué, pero de chiquita me gustaba verlo con mi Avi, además de que en aquella época Julio César Chávez era muy bueno. Pues bien, desde semanas antes me dije que ya era tiempo de ver pelear al mentado Manny Pacquiao y comprobar, según yo y mis criterios, si de verdad es lo mejor del boxeo.

Busqué con Morgan un lugar donde fueran a transmitir la pelea y lo mejor que encontramos fue el casino que está cerca de nuestra casa. Llegamos horas antes -recuerden que amo exagerar extremamente con cuestiones de tiempo- y el lugar donde estaban pasando las peleas, uno de los múltiples bares dentro del casino, ya estaba llenísimo. Encontramos un lugar en la barra y comenzamos a ver lo que pasaban. Primero vimos como el mexicano campeón de UFC perdió en cuestión de segundos ante un brasileño. Aunque no quería que perdiera, a la vez me dio gusto porque aunque amo la lucha libre y según yo, me gusta el box, estoy en contra del UFC. 

Vimos después de pela de Mike Alvarado -por cierto muy buena- donde éste ganó. Luego siguió otra más que ignoré por completo, tiempo en el cual me distraje usando twitter. Finalmente llegó el turno de Márquez vs Pacquiao. Para entonces el lugar estaba atascadísimo, un 99% de filipinos con gorras y chamarras de Pacquiao, pero la gran mayoría tomando cerveza Corona. Tuve miedo de apoyar abiertamente a Márquez, pero cuando salió Cristian cantando el Himno Nacional, un grupo como de 5 mexicanos gritaron "¡Viva México Cabrones!" -honestamente creo que estaban borrachos ajajjaja- y fui feliz. Obvio ahí ya no me sentí sola y justo como haría en México, cuando Cristian siguió cantando el Himno yo lo canté como loca.

No dudo que Manny Pacquiao haya destrozado previamente a muchos boxeadores mexicanos, y supongo que su sobrenombre de Mexicutioner no ha salido de la nada -he visto las estadísticas-, pero en mi opinión, después de verlo pelear ayer contra Márquez, no me parece que sea lo mejor del mundo. Independientemente de que creo que Márquez debió ganar, que la pelea fue robada , que el box es puro negocio como siempre se ha dicho (y de mi apoyo al trending topic de #robocomoPaquiao), insisto, no estoy impresionada con Pacquiao y sí admiro, en cambio, la forma en que Márquez peleó. Durante toda la pelea, los filipinos en el bar estuvieron prácticamente en silencio, y sólo cuando Pacquiao acertaba golpes contra Márquez gritaban, pero era claro que sabían que Pacquiao estaba perdiendo. 

Después de ver esta pelea, me pregunto ¿de dónde demonios saqué que me gusta el box desde que soy niña? Quizás sólo me guste verlo con mi Avi, bajo un escenario en el cual soy niña, me cae bien Julio César Chávez y admiro y creo todo lo que mi Avi dice; o tal vez ahora argumento que me gusta como forma de sobre-adaptarme a las muchas cosas que extraño de México, como mi amor salido de la nada hacia el aguacate ahora que vivo en Canadá. Sea como sea, disfruté ver la pelea, creo que Márquez ganó y el tal Manny Pacquiao no me agrada para nada. 




Falta poco, otra vez

Dos semanas más para poder leer lo que quiera, tejer algún proyecto que aún desconozco y ver la televisión (como la segunda temporada de Modern Family) aunque ahora que lo pienso realmente lo único que veo en la tele son las noticias. Creo que ya he escrito sobre esto muchísimas veces, pero no me importa, porque de verdad  lo necesito y me motiva saber que ya estamos a mediados de noviembre. 
(Aunque así se vea Vancouver de noche, tanta oscuridad es en verdad deprimente)
También ya quiero que sea diciembre porque a partir del 21, los días poco a poco se harán más largos. El hecho de que esté oscuro desde las 4 de la tarde realmente me afecta de forma negativa, y esto no es exageración. Por ahora mi motivación a corto plazo es que mañana han dicho los del clima que estará soleado -aunque esto normalmente implica un frío indecente, pero al mismo tiempo la posibilidad de que, aunque se me entuman los pies, no me ponga botas-.

martes, noviembre 08, 2011

Estrés, protesta y Latinoamérica

Mi nivel de estrés llega a extremos ridículos, en ocasiones me estresa no estar estresada...Morgan piensa que tengo un problema serio ajjaja. Lo que resta del semestre, es cierto que tengo muchas cosas que hacer, pero la verdad tengo tiempo para todo. Algunas cosas ya las he comenzado y sólo voy a tener un examen final el 7 de diciembre. Estaré ocupada, pero creo que sí tendré tiempo al menos escribir una vez por semana.

Por el momento, debo confensar que he aprendido mucho en una de mis clases sobre la España democrática y gracias a mi clase de hip hop, me he vuelto adicta a buscar constantemente raperos latinoamericanos que hacen canto de protesta. He descubierto al chileno Subverso, a Actitud María Marta, y en general, la verdad es que ahora aprecio mucho más la letra de grupos como Calle 13. A mi profesor le gusta mucho Calle 13, y es por eso que hemos visto un documental-película que ellos hicieron y que se llama "Sin Mapa". No tengo idea dónde pueda conseguirse, pero si pueden verla, la recomiendo.

jueves, noviembre 03, 2011

Pesadillas y arcoiris

Tener pesadillas es horrible, molesto y obviamente aterrador. Pero me choca que mientras yo sueño que estoy perdida y nadie me busca, Morgan sueña que ambos estamos en Cancún en unas grandes vacaciones. Hace meses la diferencia entre nuestros sueños no tuvo nombre. Yo tuve una pesadillas horrenda, soñé algo horrible y casi desperté llorado- ajajja la verdad ya no recuerdo los detalles y no quise inventar algo-; al otro día para platicar con Morgan le pregunté "¿Tu qué soñaste?" Su respuesta fue "Que Obama me regalaba una fábrica" ¿Dígamen sí hay respeto? Yo prácticamente sueño con el infierno, y Morgan con el arcoiris .

sábado, octubre 29, 2011

Frio con musicalidad y literatura

Prácticamente me queda un mes más de actividades escolares para que se termine este semestre. Tengo miles de cosas que hacer, pero decidí que ahora era buen momento para  escribir porque ya estaba repitiendo las mismas palabras en el ensayo que escribo. Por si les interesa, algún día pueden preguntarme sobre la relación entre musicalidad y literatura en las obras de Sarduy -De Donde son los Cantantes- y de Luis Rafael Sánchez -La Guaracha del Macho Camacho-.

Los árboles ya han perdido sus hojas y la temperatura máxima al día ya no alcanza los dos dígitios. Mientras no llueva y haya días soleados no me quejaré, aunque la realidad es que de aquí a mmm quizás mayo, estaré diciendo al menos una vez al día : "Hace un frío asqueroso" "¿Por qué demonios hace tanto frio?" "¡Me congelo!" y demás variantes.

Creo que ya me he distraido bastante, quizas ahora trabaje en otro ensayo o de plano prenda la televisión




martes, octubre 25, 2011

Vale mucho la pena

Acabo de terminar un libro excelente sobre el que próximamente tengo que escribir un ensayo corto para mi clase de Canadian Social History. "The Concubine's Children" escrito por  Denise Chong es una historia maravillosa sobre inmigrantes chinos en Canadá a principios del siglo XX. El libro narra como una misma familia queda dividida en dos, aquellos que se quedan en China y los que emigran a Gold Mountain, nombre con el que se referían en aquella época a Canadá.

Hace más de un año, leí otro libro excelente "The Jade Peony"  sobre el mismo tema de los inmigrantes de China en Vancouver (en el link pueden leer más). Ambos libros los recomiendo ampliamente tanto por su calidad literaria como por la enorme contribución que hacen para comprender qué representaba, a principios del siglo XX, ser un inmigrante en una sociedad racista como lo era British Columbia (Canadá) en aquella época. 

martes, octubre 18, 2011

En EUA por primera vez

El sábado estuve por primera vez en los Estados Unidos de América. Para muchos esto no tiene gran significado, pero sí lo tiene para mi que soy mexicana, parezco mexicana y nunca había estado en EUA.  Obviamente aún con mi visa, fui detenida al cruzar la frontera y enviada a las oficinas donde me tomaron más fotos y huellas digitales. Mientras esto pasaba y Morgan estaba conmigo, éste se dio cuenta que él era el único blanco haciendo fila para este trámite -bueno, él nunca necesitó nada, sólo estuvo conmigo-y que todos los demás no eramos blancos güeros de ojos azules. Quizás ahora comience a comprender muchas cosas, mismas que  no pienso discutir por el momento.


No visité ninguna ciudad en específico, fuimos únicamente a los outlet malls porque la gente se la vive diciendo lo maravillosos que son y los grandes descuentos que hay. Sí, efectivamente son lo máximo y ya me he auto-prohibido comprar más ropa lo que resta del año. Realmente el que necesitaba cosas era Morgan y las mejores gangas fueron su traje y abrigo. Mientras compraba su traje, los anuncios y ofertas dentro de la tienda estaban en español e inglés, y lo mismo pasaba en varias tiendas. Esta información, repito, puede ser muy básica para algunos, pero no para mi que jamás había estado en EUA.

En nuestro caminio de  regreso, exactamente en Bellingham, me empeñé en que nos detuviéramos en cualquier restaurante mexicano -que están en todas partes- y cenáramos ahí. Nos paramos en uno de tantos, y fui feliz tan sólo de probar la salsa de los totopos. Al irnos del restaurant, tomé todos los periódicos latinos que pude y me fasciné de ver la calidad que tienen. Al mismo tiempo, me traumé porque los de Vancouver no se aproximan ni tantito.

Ahora puedo regresar cualquier día a Seattle, y concretamente ir a México ya que mi vuelo directo de Vancouver-Mexico City no existe más porque ha desaparecido Mexicana.

El de Lucía, flamenco chill y lo que nunca me corrigieron

El viernes pasado en mi clase de cultura y literatura española presenté sobre el nuevo flamenco. Descubrí cosas interesantes, por ejemplo el por qué Paco es Paco de Lucía. Al parecer, en su barrio, siempre había muchos Juanes, Pacos, Luises, etc.; para distinguerse los unos de los otros hacían uso del nombre de sus madres, y la madre de Paco era Lucía, de ahí viene el Paco de Lucía (La historia de Diego, el Cigala no fue interesante como esta ajaja).

Aprendí también, mientras hacía mi investigación sobre el origen de Chambao, que ya desde antes me gustaba mucho y ahora comprendo mejor. Me volví adicta a esta canción que hoy comparto.

Aprendí igualmente que uno no debe referierse a los árabes que ocuparon españa como "moros" porque es considerado en la actualidad como un término ofensivo...¡es cierto! No sé porque nunca me dijeron esto en México. Una compañera de Egipto me ilustró al respecto.


martes, octubre 11, 2011

Sor Juana, y le película que debí ver siendo niña

Nunca he sido una fiel admiradora de Sor Juana Inés de la Cruz. Recuerdo que siendo niña, y cuando en la escuela supe de su existencia, más que su inteligencia lo que realmente me impactó fue su determinación al conocimiento. Algunos de sus poemas siempre me gustaron, pero también debo reconocer que nunca he gozado de la poesía del Siglo de Oro Español, aún cuando ésta sea escrita tan brillante y elocuentemente por una mujer. Ahora siendo más grande, creo que la admiro mucho más, y me pregunto ¿Por qué nunca en la escuela nos pusieron a ver esta película? ¿Por qué hasta apenas me entero del interés de Octavio Paz por Sor Juana? Todo esto me hace sentir muy ignorante. Sin embargo, creo que esta película vale mucho la pena, y creo que es tiempo de que vuelva a releer a Sor Juana


Tiempo


¿Por qué siempre hay tantas cosas por leer? Si bien ya quiero terminar la escuela por varias razones, una de ellas es tener tiempo para leer. La semana pasada me llegó un libro directo desde Valencia enviado por mi amiga Vivi, que por más que quiero terminar de leer no puedo. Lo peor es que no es largo, y los dos o tres capítulos que ya he leído son adictivos y buenísimos; sé que de tener tiempo podría terminarlo en una tarde tomando mi taza de té. 

Quiero además, leer muchas otras cosas, pero por respeto a mi estado de estrés, ansiedad y salud mental, tengo que limitar y organizar bien mis actividades. Según yo, cuando sólo tenga un trabajo de tiempo completo, tendré mucho más tiempo para leer y hacer otras actividades, así que, si dentro de un año me sigo quejando de esto, asumo toda culpa.

Sobre mi libro no quiero comentar ahora, sólo puedo garantizarles que les gustará mucho, pero pueden esperar a que pronto escriba sobre él y entonces se den cuanta del por qué merece muchas oportunidades. Por el momento soy feliz de haber descubierto a Albert Espinosa gracias a mi amiga Vivi.