Siempre he querido ser escritora, es uno de mis tantos sueños y uno de los motivos por los que he decidido crear este blog
viernes, noviembre 23, 2012
Enamorándose
Voy aproximadamente una tercera parte, y puedo decir que es de esas narrativas hermosas y densas, donde la historia parece simple pero los personajes crean universos inmensamente ricos. Es una historia donde precisamente el proceso del enamoramiento se desarrolla de la mano de la injusticia, alegría, inocencia, maldad; donde en ocasiones todo parece en verdad una obra de ficción, pero su proximidad a la realidad le da un matiz diferente.
Estoy muy contenta de haber elegido esta obra de Javier Marías como el primer libro que leo de este autor.
martes, noviembre 13, 2012
Otro nuevo libro
En cuanto terminé mi maravilloso libro de Lucía Etxebarria, decidí leer este nuevo libro de una canadiense que vi recomendado en algún lugar. Además, ya era tiempo de que leyera algo en inglés luego de leer por varios meses únicamente literatura en español.
Me encanta mi nuevo libro, pero es también un poco deprimente, de hecho bastante. Aunque la trama en general se basa quizás en una tragedia, no es precisamente eso lo que hace a la historia triste, sino lo reales, humanos y poco ficcionalizados personajes. En esta novela, James y Anna no pueden tener hijos, y de pronto, una pareja de amigos que no tenían mucho de conocer tiene un accidente; el esposo muere y la esposa queda en un coma indefinitivo. Pero esta pareja tiene un hijo de dos años y medio, y antes del accidente, han otorgado poder jurídico para que en caso de cualquier cosa, el niño se quede a cargo de sus amigos Anna y James. Sin embargo, James se ha quedado sin trabajo, y Anna, no puede entregarse emocionalmente al pequeño niño.
Voy a la mitad y recomiendo este libro ampliamente, ¡merece muchas oportunidades!
Me encanta mi nuevo libro, pero es también un poco deprimente, de hecho bastante. Aunque la trama en general se basa quizás en una tragedia, no es precisamente eso lo que hace a la historia triste, sino lo reales, humanos y poco ficcionalizados personajes. En esta novela, James y Anna no pueden tener hijos, y de pronto, una pareja de amigos que no tenían mucho de conocer tiene un accidente; el esposo muere y la esposa queda en un coma indefinitivo. Pero esta pareja tiene un hijo de dos años y medio, y antes del accidente, han otorgado poder jurídico para que en caso de cualquier cosa, el niño se quede a cargo de sus amigos Anna y James. Sin embargo, James se ha quedado sin trabajo, y Anna, no puede entregarse emocionalmente al pequeño niño.
Voy a la mitad y recomiendo este libro ampliamente, ¡merece muchas oportunidades!
jueves, octubre 25, 2012
En Octubre
Me hubiera gustado haber nacido en octubre, dos personas que amo mucho nacieron este mes (mi mamá y mi amigo Patricio). Estoy segura que la fama de las lunas de octubre no tiene nada que ver com mi sueño, evidentemente frustrado, de querer haber nacido en este mes. Simplemente me gusta el nombre de octubre, y la verdad es que no puedo explicar este sueño -y sé que no me estoy esforzando mucho-.
A pesar del frío, la lluvia y los cielos nublados, también me gustan los octubres en Canadá, cosa que confirma que mi sueño de querer tener un cumpleaños en este mes no tiene nada que ver con el clima o el país en que viva. La sea con calles llenas de hojas de colores, con calacas colgando, o con pan de día de muerto y ofrendas multicolres, me gusta octubre. Sin duda se volvería mi mes favorito si antes de que terminara me ofrecieran un trabajo, cosa que no sé si sucederá, pero los mantendré informados.
A pesar del frío, la lluvia y los cielos nublados, también me gustan los octubres en Canadá, cosa que confirma que mi sueño de querer tener un cumpleaños en este mes no tiene nada que ver con el clima o el país en que viva. La sea con calles llenas de hojas de colores, con calacas colgando, o con pan de día de muerto y ofrendas multicolres, me gusta octubre. Sin duda se volvería mi mes favorito si antes de que terminara me ofrecieran un trabajo, cosa que no sé si sucederá, pero los mantendré informados.
Sobre lo que escribo
Anécdotas y diversión
viernes, octubre 19, 2012
Mi tercer libro de Millás
Como predije, tuve que suspender temporalmente me excelente lectura de Extebarria, para leer Cerbero son las Sombras, de Juan José Millás. Este es el tercer libro que leo de Millás y es muy distinto a los anteriores -pueden buscar en el blog, he escrito sobre ambos-. Este libro publicado en 1975 es de esas obras tan ricas y complejas sobre las que uno bien podría hacer una tesis doctoral al respecto aún cuando el libro no tiene más de 150 hojas.
Recién comencé a leerlo, dudé por un momento en continuar con esta lectura, y no porque no me pareciese perfectamente escrita, sino porque es en extremo deprimente. No, no voy a dejarlo, ya estoy a la mitad, y como ya he dicho antes, Millás es un maestro de la narrativa española y es un autor del que seguiré leyendo todas las obras que me sean posibles.
Cerbero son las Sombras es la carta escrita por un hijo a su padre, un padre temeroso, hundido y fracasado. Es la historia de una familia que se desmorona ante la pobreza, el temor, la soledad. Es un libro que recomiendo ampliamente y que los hará darse cuenta del genio que Millás tiene para contar historias.
Recién comencé a leerlo, dudé por un momento en continuar con esta lectura, y no porque no me pareciese perfectamente escrita, sino porque es en extremo deprimente. No, no voy a dejarlo, ya estoy a la mitad, y como ya he dicho antes, Millás es un maestro de la narrativa española y es un autor del que seguiré leyendo todas las obras que me sean posibles.
Cerbero son las Sombras es la carta escrita por un hijo a su padre, un padre temeroso, hundido y fracasado. Es la historia de una familia que se desmorona ante la pobreza, el temor, la soledad. Es un libro que recomiendo ampliamente y que los hará darse cuenta del genio que Millás tiene para contar historias.
miércoles, octubre 17, 2012
Leyendo a dos españoles
Tengo un nuevo libro de una escritora maravillosa que descubrí en la universidad aquí en Canadá y sobre la que ya he escrito con anterioridad: Lucía Extebarria. El libro que leo es el que se puede ver en la imagen, El Contenido del Silencio. Llevo unos dos o tres capítulos y me encanta, pero ha surgido un problema. Hace meses, encargué en la biblioteca un libro de Juan José Millás, otro de mis grandes descubrimientos literarios en la universidad aquí -por cierto todo gracias a una profesora excelente que es de las mejores que he tenido en mi vida-. El libro, Cerbero son las Sombras -¿no es un título maravilloso?-, finalmente está disponible para que lo recoja de la biblioteca.
El problema es que me siento obligada moralmente a leer primero a Millás porque es un libro de la biblioteca que tengo que regresar para que otras personas lo lean, no se que tan grande es, pero siento confianza en poder terminarlo en 3 semanas que es el tiempo estándar para leer libros en la blbioteca. Pero estoy atrapada leyendo sobre la historia que narra Lucía sobre la desaparición de Cordelina en las Canarias. Estoy segura, porque me conozco, que hoy recogeré Cerbero son las Sombras de la biblioteca y comenzaré a leerlo, y que pronto, muy pronto lo recomendaré tan ampliamente como hoy recomiendo el más reciente libro de Extebarria.
El problema es que me siento obligada moralmente a leer primero a Millás porque es un libro de la biblioteca que tengo que regresar para que otras personas lo lean, no se que tan grande es, pero siento confianza en poder terminarlo en 3 semanas que es el tiempo estándar para leer libros en la blbioteca. Pero estoy atrapada leyendo sobre la historia que narra Lucía sobre la desaparición de Cordelina en las Canarias. Estoy segura, porque me conozco, que hoy recogeré Cerbero son las Sombras de la biblioteca y comenzaré a leerlo, y que pronto, muy pronto lo recomendaré tan ampliamente como hoy recomiendo el más reciente libro de Extebarria.
lunes, octubre 15, 2012
Luego de más de mil páginas
Hace menos de 10 minutos he termiando 2666 de Roberto Bolaño. ¡De los mejores libros que he leído! Siempre que leo obras de esta calidad, me pregunto si algún día lograré ser escritora, si alguna vez llegaré a tener tal grado de talento. No lo sé, yo creo que uno nace para ser escritor, y Bolaño sin duda nació para crear narrativas maravillosas.
No sé cuál de sus obras me ha gustado más si Los Detectives Salvajes, que amé con locura, o bien 2666 que es simplemente magnífico.
Sigo emocionanda pensando en Archimboldi, Norton, la Señora Bubis -¿no es un nombre maravilloso para un personaje?-Amalfitano y su tendedero, Fate, Klaus...tantos de esos personajes que sé que jamás olvidaré.
Bolaño debería seguir vivo, Bolaño debería tener un Nobel de Literatura
No sé cuál de sus obras me ha gustado más si Los Detectives Salvajes, que amé con locura, o bien 2666 que es simplemente magnífico.
Sigo emocionanda pensando en Archimboldi, Norton, la Señora Bubis -¿no es un nombre maravilloso para un personaje?-Amalfitano y su tendedero, Fate, Klaus...tantos de esos personajes que sé que jamás olvidaré.
Bolaño debería seguir vivo, Bolaño debería tener un Nobel de Literatura
viernes, octubre 05, 2012
De Benedetti
He descubierto hace dos noches este poema de Benedetti, que me ha encantado porque siento que a veces, yo no abro la ventana.
Piedritas en la ventana
De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que esta ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme la cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas
De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que esta ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme la cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas
quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos
esta bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca
está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire mas piedras
abriré la ventana
abriré la ventana
Mario Benedetti
Sobre lo que escribo
Poesía y sentimientos
viernes, septiembre 21, 2012
Espejos, maquillaje, de los 11 a los 27 años
Me llegó el siguiente tweet en mi cuenta y a pocos segundos le di un retweet porque me sentí identificada
I support#FreshFace. Makeup should be an option, not a requirement. I choose to wear it, but I also choose to love myself without it.
Inmediatamente después, me dije: Silvia, ¿crees lo que acabas de apoyar? ¡Sí!, fue la respuesta ¿Lo practicas? Y fui feliz al darme cuenta que también es cierto.

Fuera de contexto, esto puede resultar obvio, pero para mí, ha sido un paso importante el salir a la calle sin gota de maquillaje. Desde que tenía como 11 años tuve problemas de acné que tal vez no tanto físicamente, pero emocionalmente me afectaron mucho. Aunque eventualmente lo superé con moderación -en ambos casos física y mentalmente-apenas tuve oportunidad, encontré en el maquillaje una forma de esconder las cicatrices que me habían quedado.
Pasaron los años, y nuevamente en la universidad, con desórdenes hormonales fatales, tuve una crisis aún peor de acné; duro meses, tomé medicinas muy fuertes y terminé con muchas más cicatrices, incluso me sometí a 2 o 3 de esos peellings para eliminarlas por recomendación del propio dermatólgo.Fue una época horrible, donde estaba sumamente deprimida, de los peores años de mi vida. Finalmente todo se controló, pero la palabra autoestima desapareció de mi diccionario, y no me imaginaba a mi misma estando en la calle sin gota de maquillaje.
Hoy han pasado muchos años, siempre que voy al trabajo o escuela me pongo maquillaje cosa que me gusta y me hace feliz. Pero recientemente, quizás hace uno año o un poco más, salgo sin maquillaje a tomarme un café, a comprar leche o al ginmasio a hacer ejercicio, voy al parque de la mano de Morgan sin maquillaje; no sé si me siento hermosa, pero no me siento agustiada o temerosa. Y es que desde los 11 años, desde ese primer periodo de acné, generé cierta fobia por los espejos...
ahora que reeleo este post, soy feliz de que hayan pasado los años y de
saber que mis intentos por ser feliz y enfrentarme a los espejos han
sido exitosos, tal vez no al 100% pero sí con moderación y cierto éxito.
No, aún no me contemplo en los espejos ni en mi casa, ni en ningún otro lado, pero ya los enfrento. Hay días que a mis 27 años, con educación y con ideas feministas aún creo que me veo fatal y le doy importancia -y aunque me resista, esto es cierto y debo aceptarlo-, pero he dado pasos gigantes en este tema. Así que nuevamente reitero que,
I support#FreshFace. Makeup should be an option, not a requirement. I choose to wear it, but I also choose to love myself without it.
I support
Inmediatamente después, me dije: Silvia, ¿crees lo que acabas de apoyar? ¡Sí!, fue la respuesta ¿Lo practicas? Y fui feliz al darme cuenta que también es cierto.

Fuera de contexto, esto puede resultar obvio, pero para mí, ha sido un paso importante el salir a la calle sin gota de maquillaje. Desde que tenía como 11 años tuve problemas de acné que tal vez no tanto físicamente, pero emocionalmente me afectaron mucho. Aunque eventualmente lo superé con moderación -en ambos casos física y mentalmente-apenas tuve oportunidad, encontré en el maquillaje una forma de esconder las cicatrices que me habían quedado.
Pasaron los años, y nuevamente en la universidad, con desórdenes hormonales fatales, tuve una crisis aún peor de acné; duro meses, tomé medicinas muy fuertes y terminé con muchas más cicatrices, incluso me sometí a 2 o 3 de esos peellings para eliminarlas por recomendación del propio dermatólgo.Fue una época horrible, donde estaba sumamente deprimida, de los peores años de mi vida. Finalmente todo se controló, pero la palabra autoestima desapareció de mi diccionario, y no me imaginaba a mi misma estando en la calle sin gota de maquillaje.
Hoy han pasado muchos años, siempre que voy al trabajo o escuela me pongo maquillaje cosa que me gusta y me hace feliz. Pero recientemente, quizás hace uno año o un poco más, salgo sin maquillaje a tomarme un café, a comprar leche o al ginmasio a hacer ejercicio, voy al parque de la mano de Morgan sin maquillaje; no sé si me siento hermosa, pero no me siento agustiada o temerosa. Y es que desde los 11 años, desde ese primer periodo de acné, generé cierta fobia por los espejos...
ahora que reeleo este post, soy feliz de que hayan pasado los años y de
saber que mis intentos por ser feliz y enfrentarme a los espejos han
sido exitosos, tal vez no al 100% pero sí con moderación y cierto éxito.No, aún no me contemplo en los espejos ni en mi casa, ni en ningún otro lado, pero ya los enfrento. Hay días que a mis 27 años, con educación y con ideas feministas aún creo que me veo fatal y le doy importancia -y aunque me resista, esto es cierto y debo aceptarlo-, pero he dado pasos gigantes en este tema. Así que nuevamente reitero que,
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