jueves, octubre 25, 2012

Sobre los derechos de las personas transgénero

En Octubre

Me hubiera gustado haber nacido en octubre, dos personas que amo mucho nacieron este mes (mi mamá y mi amigo Patricio). Estoy segura que la fama de las lunas de octubre no tiene nada que ver com mi sueño, evidentemente frustrado, de querer haber nacido en este mes. Simplemente me gusta el nombre de octubre, y la verdad es que no puedo explicar este sueño -y sé que no me estoy esforzando mucho-.

A pesar del frío, la lluvia y los cielos nublados, también me gustan los octubres en Canadá, cosa que confirma que mi sueño de querer tener un cumpleaños en este mes no tiene nada que ver con el clima o el país en que viva.  La sea con calles llenas de hojas de colores, con calacas colgando, o con pan de día de muerto y ofrendas multicolres, me gusta octubre. Sin duda se volvería mi mes favorito si antes de que terminara me ofrecieran un trabajo, cosa que no sé si sucederá, pero los mantendré informados.



viernes, octubre 19, 2012

Mi tercer libro de Millás

Como predije, tuve que suspender temporalmente me excelente lectura de Extebarria, para leer Cerbero son las Sombras, de Juan José Millás. Este es el tercer libro que leo de Millás y es muy distinto a los anteriores -pueden buscar en el blog, he escrito sobre ambos-. Este libro publicado en 1975  es de esas obras tan ricas y complejas sobre las que uno bien podría hacer una tesis doctoral al respecto aún cuando el libro no tiene más de 150 hojas.

Recién comencé a leerlo, dudé por un momento en continuar con esta lectura, y no porque no me pareciese perfectamente escrita, sino porque es en extremo deprimente. No, no voy a dejarlo, ya estoy a la mitad, y como ya he dicho antes, Millás es un maestro de la narrativa española y es un autor del que seguiré leyendo todas las obras que me sean posibles.

Cerbero son las Sombras es la carta escrita por un hijo a su padre, un padre temeroso, hundido y fracasado. Es la historia de una familia que se desmorona ante la pobreza, el temor, la soledad. Es un libro que recomiendo ampliamente y que los hará darse cuenta del genio que Millás tiene para contar historias.




miércoles, octubre 17, 2012

Leyendo a dos españoles

Tengo un nuevo libro de una escritora maravillosa que descubrí en la universidad aquí en Canadá y sobre la que ya he escrito con anterioridad: Lucía Extebarria. El libro que leo es el que se puede ver en la imagen, El Contenido del Silencio. Llevo unos dos o tres capítulos y me encanta, pero ha surgido un problema. Hace meses, encargué en la biblioteca un libro de Juan José Millás, otro de mis grandes descubrimientos literarios en la universidad aquí -por cierto todo gracias a una profesora excelente que es de las mejores que he tenido en mi vida-. El libro, Cerbero son las Sombras -¿no es un título maravilloso?-, finalmente está disponible para que lo recoja de la biblioteca.

El problema es que me siento obligada moralmente a leer primero a Millás porque es un libro de la biblioteca que tengo que regresar para que otras personas lo lean, no se que tan grande es, pero siento confianza en poder terminarlo en 3 semanas que es el tiempo estándar para leer libros en la blbioteca. Pero estoy atrapada leyendo sobre la historia que narra Lucía sobre la  desaparición de Cordelina en las Canarias. Estoy segura, porque me conozco, que hoy recogeré Cerbero son las Sombras de la biblioteca y comenzaré a leerlo, y que pronto, muy pronto lo recomendaré tan ampliamente como hoy recomiendo el más reciente libro de Extebarria.

lunes, octubre 15, 2012

Luego de más de mil páginas

Hace menos de 10 minutos he termiando 2666 de Roberto Bolaño. ¡De los mejores libros que he leído! Siempre que leo obras de esta calidad, me pregunto si algún día lograré ser escritora, si alguna vez llegaré a tener tal grado de talento. No lo sé, yo creo que uno nace para ser escritor, y Bolaño sin duda nació para crear narrativas maravillosas.

No sé cuál de sus obras me ha gustado más si Los Detectives Salvajes, que amé con locura, o bien 2666 que es simplemente magnífico.

Sigo emocionanda pensando en Archimboldi, Norton, la Señora Bubis -¿no es un nombre maravilloso para un personaje?-Amalfitano y su tendedero, Fate, Klaus...tantos de esos personajes que sé que jamás olvidaré.

Bolaño debería seguir vivo, Bolaño debería tener un Nobel de Literatura

viernes, octubre 05, 2012

De Benedetti


He descubierto hace dos noches este poema de Benedetti, que me ha encantado porque siento que a veces, yo no abro la ventana.

Piedritas en la ventana

De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que esta ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme la cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas

quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos

esta bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca

está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire mas piedras
abriré la ventana
abriré la ventana

Mario Benedetti

viernes, septiembre 21, 2012

Espejos, maquillaje, de los 11 a los 27 años

Me llegó el siguiente tweet en mi cuenta y a pocos segundos le di un retweet porque me sentí identificada

I support . Makeup should be an option, not a requirement. I choose to wear it, but I also choose to love myself without it. 

Inmediatamente después, me dije:  Silvia, ¿crees lo que acabas de apoyar? ¡Sí!, fue la respuesta ¿Lo practicas? Y fui feliz al darme cuenta que también es cierto.

Fuera de contexto, esto puede resultar obvio, pero para mí, ha sido un paso importante el salir a la calle sin gota de maquillaje. Desde que tenía como 11 años tuve problemas de acné que tal vez no tanto físicamente, pero emocionalmente me afectaron mucho. Aunque eventualmente lo superé con moderación -en ambos casos física y mentalmente-apenas tuve oportunidad, encontré en el maquillaje una forma de esconder las cicatrices que me habían quedado.
 
Pasaron los años, y nuevamente en la universidad, con desórdenes hormonales fatales, tuve una crisis aún peor de acné; duro meses, tomé medicinas muy fuertes y terminé con muchas más cicatrices, incluso me sometí a 2 o 3 de esos peellings para eliminarlas por recomendación del propio dermatólgo.Fue una época horrible, donde estaba sumamente deprimida, de los peores años de mi vida. Finalmente todo se controló, pero la palabra autoestima desapareció de mi diccionario, y no me imaginaba a mi misma estando en la calle sin gota de maquillaje.

Hoy han pasado muchos años, siempre que voy al trabajo o escuela me pongo maquillaje cosa que me gusta y me hace feliz. Pero recientemente, quizás hace uno año o un poco más,  salgo sin maquillaje a tomarme un café, a comprar leche o al ginmasio a hacer ejercicio, voy al parque de la mano de Morgan sin maquillaje; no sé si me siento hermosa, pero no me siento agustiada o temerosa. Y es que desde los 11 años, desde ese primer periodo de acné, generé cierta fobia por los espejos... ahora que reeleo este post, soy feliz de que hayan pasado los años y de saber que mis intentos por ser feliz y enfrentarme a los espejos han sido exitosos, tal vez no al 100% pero sí con moderación y cierto éxito.

No, aún no me contemplo en los espejos ni en mi casa, ni en ningún otro lado, pero ya los enfrento. Hay días que a mis 27 años, con educación y con ideas feministas aún creo que me veo fatal y le doy importancia -y aunque me resista, esto es cierto y debo aceptarlo-, pero he dado pasos gigantes en este tema. Así que nuevamente reitero que,

I support . Makeup should be an option, not a requirement. I choose to wear it, but I also choose to love myself without it.


miércoles, septiembre 12, 2012

Cambiando

Aunque me resista a aceptarlo, ya no hace calor, el viento se siente frio y algunos árboles -los pequeños- están completamente rojos. Sin embargo, aún no quiero ponerme botas, porque una vez que lo haga no dejaré de usarlas sino hasta marzo 2013.

Mis flores aún se mantienen vivas, pero no sé cuántas semanas más durarán; los colibrís aún siguen aquí, pero aún no estoy segura si pronto volarán a México o decidirán quedarse aquí o en Victoria.

Y mientras los días se hacen más cortos y el viento frío comienza a soplar, yo sigo leyendo, tejiendo, buscando trabajo, cambiando los mojitos por el té, y feliz a lado del hombre que amo.

Nota: Hace unos dos o tres años, gracias a un post que escribí sobre el cambio de colores en los árboles y el otoño, conocí a mi amiga Kris, con quien ahora tengo una amistad; nos mandamos cartas, correos y me hace feliz saber que mi blog nos conectó. Hoy tengo la certeza de que un día de estos nos estaremos tomando un café.


miércoles, septiembre 05, 2012

Calendario navideño

De verdad que quiero escribir, pero mi vida actualmente se centra en encontrar un trabajo y como aún no lo consigo no quiero ser negativa, o de plano un poco dramática como en el post anterior que escribí una mañana, donde  tenía que expresarme con alguien en español.

Pero mientras mis búsqueda sigue, aún leo 2666 de Bolaño, ya estoy en la tercera parte y ¡lo amo! Además he terminado mi proyecto tejido que es un calendario del adviento, sobre el que hablaré ahora.


¿Por dónde comenzar? En México, mi abuelita utiliza una corona de adviento con 4 veladoras que representan los 4 domingos previos a la Navidad. No me pregunte el por qué o qué significado porque lo desconozco, a duras penas pude articular coherentemente la oración anterior. Sé que las velas son de diferentes colores, y que la corona de adviento sin duda tiene un significado religioso. Ahora bien, aquí jamás he visto tal corona, pero lo que sí he visto, sobretodo en familias donde hay niños, es un mentado calendario de adviento.


Aquí el calendario de adviento representa los primeros 24 días de diciembre. Hay calendarios de plástico, y de toda clase de materiales. Como ejemplo el siguiente, formado de cajoncitos;  cada día un cajón se abre y se encuentra con una sorpresa. Las sorpresas pueden ser de todo tipo, dulces, chocolates, cualquier cosa, he ahí la razón del porqué son dirigidos a los niños. (Consideren que estos comentarios son mis conclusiones luego de vivir aquí 5 años y haber pasado 4 Navidades aquí)

Este con cajoncitos, por alguna razón tiene 25 días. 

 Pueden tener diferentes formas, yo inicialmente quise hacer uno de fieltro, que es de las pocas manualidades que se me facilitan.
Este tiene tipo bolsitas, con pequeñas cosas adentro.

 El que finalmente decidí hacer es el de la primera foto que verán ahora. La siguiente foto es el resultado de lo que hice. Los guantecillos son obviamente pequeños, cabe un barniz de uñas, bolsitas de té, chocolates, etc.

Modelo que seguí

Lo que yo tejí.


Ahora ya quiero que sea la Navidad y ver qué clase de cosas pondré en ellos.

martes, agosto 28, 2012

Cuando odio estar aqui

Cuando me desespero, enojo o deprimo, lo primero que siempre digo es que odio estar y vivir aquí, cosa que no es cierta en absoluto, pero que me ayuda a desahogarme. Ayer me pasó, y por raro que parezca no tiene nada que ver con mi búsqueda de trabajo, trámites migratorios, clima etc.

Una de las muchas cosas a las que siento que jamás me adaptaré es en cuestiones familiares. ¿Cómo explicarlo? Yo fui educada, al igual que mucha gente, de una forma muy específica, con creencias y costumbres que ahora son parte de mi. Es cierto que desde que tengo conciencia de adulto -mmm, creo que ese término lo acabo de inventar- hay cosas que he rechazado y de las cuales estoy 100% en contra, pero hay muchas otras que apoyo en su totalidad. Mi abue, por ejemplo, cree que son los hijos los que siempre deben buscar a los padres, y punto, no hay otro argumento. Mi abue, y su papá -mi bisabuelo- que creen firmemente esto, sin duda tendrán sus razones y está en todo derecho de actuar de esa forma, pero a mi siempre me pareció algo en lo que no estaba de acuerdo en absoluto.

Sin embargo, hay otras cosas que se me han enseñado que creeo firmemente, que me parecen correctas. No siempre todo lo correcto te hace feliz, pero sencillamente hay cosas que así deben ser, al menos en mi punto de vista. Pero aquí, la gente hace lo que quiere sin importarle nada más. Lo peor es que no se si son los canadienses, la gente que me rodea o qué demonios, pero me frustra tanto que comienzo a generalizar y termino diciendo, que odio estar aquí.

Estaba muy molesta, hoy en la mañana he descubierto más información y lo sigo estando, pero anoche, Morgan me dijo que él comprendia y que sentía algo parecido. Esto me hizo sentir aliviada, me hizo darme cuenta que no es que sea mala, envidiosa o grosera, simplemente estoy molesta con algo en lo que creo tener la razón, y el saber que Morgan, aún con su modo bondadoso siente algo parecido me hizo sentirme inmensamente mejor,

Por ahora, no me queda más que esperar a que regrese del trabajo para quejarme otra vez y sentirme comprendida.