Siempre fui muy feliz de niña. Amaba ir a la escuela, estar en las tardes jugando con mis vecinos en el patio comunal que compartíamos.
No iba yo a casa de amigos o a fiestas de cumpleños, pero era muy feliz.
No tuve un papá, pero siempre supe lo mucho que mi mamá, abue y Avi me querían.
No salía a restaurantes ni a paseos, pero era feliz comiendo papás con limón y chile con mi mamá los sábados por la tarde.
Siempre supe lo mucho que se sacrificaba mi mamá en el trabajo para que yo pudiera tener un uniforme nuevo cada año, para que los Reyes Magos siempre me visitaran, para que no me faltara nada.
De niña no recuerdo nunca haber estado triste, todos mis recuerdos son alegres. Y todo se lo debo a mi mamá y mi abue.
Siempre he querido ser escritora, es uno de mis tantos sueños y uno de los motivos por los que he decidido crear este blog
jueves, enero 08, 2015
martes, diciembre 02, 2014
Lejos y distante
Una de las pocas cosas que me hace sentirme cerca de México, aún con la distancia, son las celebraciones que cada año el consulado de México realiza para conmemorar el aniversario de la independencia.
Siempre que voy soy feliz, lloro al cantar el Himno Nacional y espero ansiosa al próximo año.
Este año, la celebración no fue como años anteriores. Hubo grandes cambios, mismos que me imagino fueron provocados por cuestions de presupuesto. La fiesta fue mucho más pequeña, la más pequeña que he visto. Sí, es cierto que hubo deliciosa comida gratis, pero creo que todos hubiésemos cambiado eso por celebraciones como las de años anteriores.
Cuando entré al salón donde era la fiesta y me di cuenta de lo pequeña que era quise llorar, creo que estuve a punto de hacerlo. Y no porque estuviera feo o mal organizado, sino porque esa gran celebración a la que solía ir, esas pocas horas que me hacían cada año sentirme cerca del México que tanto extraño, se habían reducido a casi nada. Me quedé, canté el himno de Canadá por primera vez, y claro el himno de México. Grité Viva México como todos los años. Pero me sentí tan lejos del país que tanto quiero.
Siempre que voy soy feliz, lloro al cantar el Himno Nacional y espero ansiosa al próximo año.
Este año, la celebración no fue como años anteriores. Hubo grandes cambios, mismos que me imagino fueron provocados por cuestions de presupuesto. La fiesta fue mucho más pequeña, la más pequeña que he visto. Sí, es cierto que hubo deliciosa comida gratis, pero creo que todos hubiésemos cambiado eso por celebraciones como las de años anteriores.
Cuando entré al salón donde era la fiesta y me di cuenta de lo pequeña que era quise llorar, creo que estuve a punto de hacerlo. Y no porque estuviera feo o mal organizado, sino porque esa gran celebración a la que solía ir, esas pocas horas que me hacían cada año sentirme cerca del México que tanto extraño, se habían reducido a casi nada. Me quedé, canté el himno de Canadá por primera vez, y claro el himno de México. Grité Viva México como todos los años. Pero me sentí tan lejos del país que tanto quiero.
Ojos láser
Cuando me voy a dormir, antes de cerrar los ojos, veo con claridad, nitidez, brillo. Ya no necesito lentes porque me he hecho la cirugía láser de ojos. Ahora contaré 10 puntos sobre mi experiencia.
1. No, no me dolió nunca nada. Lo más que sentí fue un tipo basurita en los ojos en ocasiones después de la cirugía
2. Estas despierta durante la cirugía, y puedes oler ese olor a quemado porque el láser está actuando sobre tus ojos
3. No estuve nerviosa, no me explico por qué
4. Las gotas con la anestesia actúan de inmediato, a segudos de su aplicación comenzó mi cirugía
5. Me hice PRK, la cirugía que no es tan común (la más común es con LASIK)
6. Por casi 10 dias realmente no podía ver la tele, ni ver muy bien de cerca. Veía borroso, pero sí era capaz de ver cosas que sin lentes no hubiese podido ver.
7. Por una semana, tuve lentes de contacto (sin aumento) que actuaron como tipo vendaje para acelerar el proceso de cicatrización
8. Tenía que ponerme muchas gotas, muchas. Ahora a más de dos meses, aún me pongo pero ya no de forma ridícula.
9. En mi opinión, un ojo ya lo tengo al 100% y el otro a un 95%. Esto es bueno porque mi visión realmente puede tardar hasta 6 meses en estabilizarse.
10. Nunca tuve los ojos rojos
En mi opinión, esta cirugía vale totalmente la pena.
1. No, no me dolió nunca nada. Lo más que sentí fue un tipo basurita en los ojos en ocasiones después de la cirugía
2. Estas despierta durante la cirugía, y puedes oler ese olor a quemado porque el láser está actuando sobre tus ojos
3. No estuve nerviosa, no me explico por qué
4. Las gotas con la anestesia actúan de inmediato, a segudos de su aplicación comenzó mi cirugía
5. Me hice PRK, la cirugía que no es tan común (la más común es con LASIK)
6. Por casi 10 dias realmente no podía ver la tele, ni ver muy bien de cerca. Veía borroso, pero sí era capaz de ver cosas que sin lentes no hubiese podido ver.
7. Por una semana, tuve lentes de contacto (sin aumento) que actuaron como tipo vendaje para acelerar el proceso de cicatrización
8. Tenía que ponerme muchas gotas, muchas. Ahora a más de dos meses, aún me pongo pero ya no de forma ridícula.
9. En mi opinión, un ojo ya lo tengo al 100% y el otro a un 95%. Esto es bueno porque mi visión realmente puede tardar hasta 6 meses en estabilizarse.
10. Nunca tuve los ojos rojos
En mi opinión, esta cirugía vale totalmente la pena.
Sobre lo que escribo
Anécdotas y diversión
Sueño musical
Otro de mis grandes sueños musicales se ha hecho realidad. Ver a El Cigala en vivo. Fui inmensamente feliz de estar ahí, de verlo beber su jugo de naranja mientras canta, de descubrir una nueva canción favorita que no me canso de escuchar. Además, me di cuenta lo mucho que Morgan disfrutaba el concierto a mi lado, él, que no puede comprender lo hermoso de todas las letras que esa voz de El Cigala hace que se te mueva el corazón. Pero la felicidad de Morgan en el concierto solo demuestra lo que siempre he creído, que no hay nada tan maravilloso como la música, y que ésta no conoce fronteras ni lenguajes.
Votando
Las elecciones municipales aquí son muy diferentes a las de México, pero al menos uno sí puede votar directamente por aquél que uno elegia como presidente municipal (mayor aquí). Además de ese voto, uno elige a los consejeros municipales, miembros de la directiva de parques y y del fondo escolar. En total uno vota por aproximadamente 20 personas, así que la boleta electoral es mas bien un libro. Tuve que votar además sobre 3 cuestiones específicas sobre el manejo de dinero de la municipalidad en asuntos específicos.
Salí vez de la casilla para votar, y orgullosamente me puse la estampa que me dieron donde dicía que había votado.
¡Espero ansiosa al próximo año para votar en las elecciones federales! Porque sí, es cierto que esto es el primer mundo, pero también los gobiernos cometen atropellos contra aquellos que más lo necesitan.
Sobre lo que escribo
México-Canadá
viernes, agosto 15, 2014
No estar con ella
Ayer me di cuenta, que aunque extraño muchísimo a mi abue, quizás sea mejor que esté lejos. Escribo esto y me arrepiendo en seguida, porque no hay día que no piense en ella y quiera estar a su lado. Este año mi abue cumplirá 80 años, lo sé porque por alguna razón sé perfectamente en que año nacieron mis abuelitos, ella en 1934 y mi Avi en 1932.
Pero ahora mi abue padece de, mmmm, no lo sé de cierto porque no estoy ahí con ella, pero sin duda es un tipo de demencia. Mi abue, este agosto del 2014 no es la misma abue de la que me despedí cuando me viene a Canadá en agosto del 2007. No es la misma que he visitado una sola vez en el 2010.
Tengo tantos recuerdos con ella, y ayer, mientras hablaba con mi mamá compartí dos. Uno, sobre la sopa de ajo que mi abue hacía (con panecitos fritos) tan rica, y otra, cuando hace tal vez unos 15 años, ella le organizó a mi Avi una fiesta de cumpleños donde preparó crepas de huitlacoche y flor de calabaza.
En cuanto terminé de contar estas dos historias a mi mamá (que más que historias son recuerdos), tanto ella como mi hermano de inmediato me dieron "no, tu abuelita ahora no puede hacer ni se acuerda de nada, no puedes contar con ella". Y me sentí tan triste por varias razones. Sé que un día mi abue morirá, y me da una enorme tristeza que los recuerdos más cercanos con los que se quedarán mi mamá y mi hermano serán los llenos de frustración y falta de paciencia por lidiar con ella. Yo sé que ambos la quieren mucho, y sé que mi mamá con su bondad extrema está todos los días con mi abue. Pero mi pobre mamá está cansada de tantas cosas en la vida y la enfermedad de mi abue hace su vida aún mas estresante.
Tal vez yo soy afortunada de no estar en México, de tener sólo en mi memoria imágenes y recuerdos positivos de mi abue. Recuerdos donde soy niña y hacemos pasteles y galletas, donde me obliga a terminarme la comida para no ser anémica (ahora nadie me obliga y siempre tengo anemia), donde me le llevaba al centro a tomar un café y nos estábamos horas platicando.
Cómo quisiera estar con mi abue y ayudarla. Cómo quisiera estar con ella y que todo fuera como hace años.
Pero ahora mi abue padece de, mmmm, no lo sé de cierto porque no estoy ahí con ella, pero sin duda es un tipo de demencia. Mi abue, este agosto del 2014 no es la misma abue de la que me despedí cuando me viene a Canadá en agosto del 2007. No es la misma que he visitado una sola vez en el 2010.
Tengo tantos recuerdos con ella, y ayer, mientras hablaba con mi mamá compartí dos. Uno, sobre la sopa de ajo que mi abue hacía (con panecitos fritos) tan rica, y otra, cuando hace tal vez unos 15 años, ella le organizó a mi Avi una fiesta de cumpleños donde preparó crepas de huitlacoche y flor de calabaza.
En cuanto terminé de contar estas dos historias a mi mamá (que más que historias son recuerdos), tanto ella como mi hermano de inmediato me dieron "no, tu abuelita ahora no puede hacer ni se acuerda de nada, no puedes contar con ella". Y me sentí tan triste por varias razones. Sé que un día mi abue morirá, y me da una enorme tristeza que los recuerdos más cercanos con los que se quedarán mi mamá y mi hermano serán los llenos de frustración y falta de paciencia por lidiar con ella. Yo sé que ambos la quieren mucho, y sé que mi mamá con su bondad extrema está todos los días con mi abue. Pero mi pobre mamá está cansada de tantas cosas en la vida y la enfermedad de mi abue hace su vida aún mas estresante.
Tal vez yo soy afortunada de no estar en México, de tener sólo en mi memoria imágenes y recuerdos positivos de mi abue. Recuerdos donde soy niña y hacemos pasteles y galletas, donde me obliga a terminarme la comida para no ser anémica (ahora nadie me obliga y siempre tengo anemia), donde me le llevaba al centro a tomar un café y nos estábamos horas platicando.
Cómo quisiera estar con mi abue y ayudarla. Cómo quisiera estar con ella y que todo fuera como hace años.
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Para saber quién soy,
Realidad
viernes, junio 13, 2014
Reflexión
Ya no sé si
pensar en México me hace feliz o triste. No sé si lloro de tristeza o
alegría cuando escucho el Himno Nacional o veo a los fans mexicanos apoyando a
la Selección Nacional durante la Copa del Mundo.
Hace dos
fines de semana fui a comer tacos al mejor lugar que existe en Vancouver, y
todo estuvo tan exquisito que casi lloré al final de la comida. Escucho música
de cuando estaba en México y ya sea que me motive y alegre el día, o me ponga
triste y quiera llorar.
Hoy, literalmente berreé cuando canté el Himno Nacional en el partido de México contra Camerún. Fui feliz al escuchar a mi amigo Ricardo narrar el partido. Pienso en el Cielito Lindo cantado a coro por los mexicanos y quiero llorar, y ahora, finalmente entiendo esa obsesión de las personas mayores en México de pensar que el Huapango de Moncayo es de lo mejor que hay en México.
jueves, junio 05, 2014
Feliz, y con más por delante
El martes por la noche terminé de leer Te Trataré como una Reina, y comprendo el dilema de mi profesora en elegir entre Millás y Montero.
No sólo la historia me ha encantando, sino el talento para escribir que tiene Rosa Montero. Es de esas lecturas que me hacen pensar en lo maravilloso que debe ser escribir con esta calidad. Durante las horas que pasé a lado de este libro quise escribir como Rosa Montero, quise tener su talento, quise haber pensado en una historia como esta, con personajes como El Poco y Antonio, con mujeres tan complejas y reales como Bella y Antonia.
Te Trataré como una Reina es un libro que recomiendo mucho, y soy feliz de que tengo muchas más obras de Montero dentro de mis futuras lecturas.
miércoles, abril 30, 2014
Mi Mamá
Te extraño
todos los días,
a diario pienso en ti.
Me da
tristeza cuando pienso en personas que no tienen a alguien como tú en sus vida.
Te quiero
tanto
Me imagino
que caminamos juntas por la calle,
que nos
sentamos a tomar un café y me dices que los cafés aquí están muy cargados.
Me
preguntas por qué la gente no se viste mejor,
y no entiendes por qué hay tantos inmigrantes y nadie habla francés como nos han hecho creer.
No creo
tener un mágico recuerdo a tu lado,
mentiría si
dijera que existe.
Pero
recuerdo perfectamente que era capaz de identificar el sonido tus pasos antes de que abrieras la puerta.
Recuerdo
que la mejor parte de mi día era cuando regresabas del trabajo en la noche.
Porque
gracias a ti y mi abue nunca me sentí sola o triste cuando fui niña;
porque sé
lo mucho que trabajaste y te sacrificaste para que pudiera tener mi uniforme, cuadernos y zapatos nuevos para la escuela. Porque siempre tuve una feliz Navidad gracias a ti: siempre.
Me molesta
cuando la gente no quiere a su madres como yo te quiero a ti,
siento que no las valoran o tratan con respecto, pero estoy consciente que pocas personas son tan afortunadas como yo.
Quiero que
estés aquí y restregarle a todo mundo lo perfecta que eres (sé que esto se escucha un poco abusivo, pero no me importa, de verdad quiero hacerlo. Creo que ya lo hemos hecho por años en México, aunque sin intención de maldad).
Quiero que la gente sepa lo bien que siempre nos hemos llevado, lo unidas y juntas que siempre hemos estado.
Te extraño
todos los días, y hay veces que en la noche,
tu eres la
única persona que quiero a mi lado.
jueves, marzo 20, 2014
Hace muchos equinoccios
![]() |
| Cuicuilco |
| Centro de Coyoacán |
Al regreso nos perdimos en el camión, terminamos en una colonia donde teníamos miedo de caminar, pero finalmente el día terminó y todas regresamos felices a nuestras casas.
Ese día fui muy feliz, y lo recuerdo todo con mucho cariño, porque siempre quise mucho a esas 3 amigas que tuve en la secundaria.
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