Siempre he querido ser escritora, es uno de mis tantos sueños y uno de los motivos por los que he decidido crear este blog
martes, junio 25, 2013
Sin novendad
Los que leen frecuentemente mi blog saben que estoy buscando trabajo, y dado que no he anunciado que ya lo tengo, la realidad es que lo sigo buscando. Y no, no me encuentro motivada pero finjo y trato de hacerlo, algunos días con éxito, pero muchos otros sin él.
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Esa es realmente mi justificación para no escribir tan seguido. Pero den por hecho que en cuanto tenga un trabajo, lo publicaré aquí y sé que mis lectores serán felices al igual que yo.
Mientras he seguido tejido, y leyendo y venerando mis flores del balcón. Tejí un chalecito, el primero que hago en mi vida y fue un éxito total. Leí el segundo libro de Fifty Shades of Grey (la trama mejora, y uno se interesa más en los personajes). Ahora espero que la biblioteca me notifique si ya puedo tener acceso al tercer libro. Leí también una novela muy popular, en español se llama Perdida, en inglés es Gone Girl de Gillian Flynn. El libro ha sido un éxito internacional, es una novela de misterio que se lee fácilmente. ¿Recomendable? Posiblemente, yo leí una copia de la biblioteca, así que no pagué nada. Sin embargo, sé que los libros son caros, y si uno va a hacer el gasto...mmm no sé, lo pensaría dos veces. Pídanla prestada, o de regalo. Sobre el final, que obiviamente es muy esperado hay dos corrientes, quienes lo odian y a quienes les gustó, a mi particularmente me pareció nefasto, pero el resto del libro no es malo.
Otra cosa que siempre me ha encantado hacer es mandar cartas, así que constantemente encuentro motivos para escribirlas.
Y mientras espero a leer el final de el señor Grey, y para reivindicarme de mis lecturas populares y en inglés, hoy saqué de la biblioteca una novela de Juan José Millas, Dos Mujeres en Praga. Aún no la comienzo, pero que sé que la estaré recomendando muy pronto y nuevamente diré lo mucho que me gusta este autor español.
Esa es realmente mi justificación para no escribir tan seguido. Pero den por hecho que en cuanto tenga un trabajo, lo publicaré aquí y sé que mis lectores serán felices al igual que yo.
Mientras he seguido tejido, y leyendo y venerando mis flores del balcón. Tejí un chalecito, el primero que hago en mi vida y fue un éxito total. Leí el segundo libro de Fifty Shades of Grey (la trama mejora, y uno se interesa más en los personajes). Ahora espero que la biblioteca me notifique si ya puedo tener acceso al tercer libro. Leí también una novela muy popular, en español se llama Perdida, en inglés es Gone Girl de Gillian Flynn. El libro ha sido un éxito internacional, es una novela de misterio que se lee fácilmente. ¿Recomendable? Posiblemente, yo leí una copia de la biblioteca, así que no pagué nada. Sin embargo, sé que los libros son caros, y si uno va a hacer el gasto...mmm no sé, lo pensaría dos veces. Pídanla prestada, o de regalo. Sobre el final, que obiviamente es muy esperado hay dos corrientes, quienes lo odian y a quienes les gustó, a mi particularmente me pareció nefasto, pero el resto del libro no es malo. Otra cosa que siempre me ha encantado hacer es mandar cartas, así que constantemente encuentro motivos para escribirlas.
Y mientras espero a leer el final de el señor Grey, y para reivindicarme de mis lecturas populares y en inglés, hoy saqué de la biblioteca una novela de Juan José Millas, Dos Mujeres en Praga. Aún no la comienzo, pero que sé que la estaré recomendando muy pronto y nuevamente diré lo mucho que me gusta este autor español.
sábado, junio 15, 2013
Tecnología atrasada
Aunque esto se escuche arcaico, luego de casi 6 años de vivir fuera de México es ahora que hablo mediante cámara web con mi familia en México. ¡Es lo mejor del mundo! Puedo verlos, escucharlos...ajjaja bueno, lo anterior resulta obvio pero me hace muy feliz. Yo veo a mi mamá y hermano comiendo papas llenas de chile y limón, mietras ellos me ven a mi comer un triste mango que me costó una fortuna y que me resisto a tirar a la basura.
Le he enseñado a mi mamá a tejer zapatitos para mi prima Maye que va a tener a un bebé pronto (mi mamá nunca había tejido zapatitos). Le enseñé también cómo aumentar puntos de distintas formas, a rematar de forma más rápida. Ahora le enseño a tejer un chalequito para bebé.
Amo hablar mediante cámara web con mi familia, me hace muy muy feliz.
Le he enseñado a mi mamá a tejer zapatitos para mi prima Maye que va a tener a un bebé pronto (mi mamá nunca había tejido zapatitos). Le enseñé también cómo aumentar puntos de distintas formas, a rematar de forma más rápida. Ahora le enseño a tejer un chalequito para bebé.
Amo hablar mediante cámara web con mi familia, me hace muy muy feliz.
Flores este verano
Hoy soy feliz porque tengo otra vez flores en mi balcón. Espero que poco a poco comiencen a florecer. Compré las clásicas de siempre y nuevas, que espero les guste vivir conmigo.
Este año traté de comprar más flores rojas para que los colibrís vengan aún más -la verdad estoy es una total ambición porque ya me visitan muy seguido-.
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| Verano 2013 |
Este año traté de comprar más flores rojas para que los colibrís vengan aún más -la verdad estoy es una total ambición porque ya me visitan muy seguido-.
¡Amo las flores y regarlas me hace feliz!
Sobre lo que escribo
Anécdotas y diversión
viernes, mayo 31, 2013
Concierto italiano
El sábado pasado fui a un de Ludovico Einaudi y fui inmensamente feliz. Iimaginen escuchar en vivo las canciones que pondré enseguida.¡Recuerdo todo y vuelvo a sonreir!
lunes, mayo 27, 2013
Acoso callejero
Siempre he estado en contra del acoso callejero, pero no fue hasta hace unos meses que me di cuenta que existe un nombre para esta conducta y que hay gente tan molesta como yo. Obvio, el nombre que aprendí es en inglés porque ahora vivo en Canadá. El término es street harassment, que en español es simplemente acoso callejero.
Recuerdo alguna vez haberme quejado con mi mamá, quien me dijo que lo tomara como algo positivo, que ya quisiera muchas mujeres que alguien les dijera algo en la calle. Aquí en Vancouver, quejándome con Morgan de lo mismo, éste me dijo algo similar, que había muchas mujeres a las que nadie nunca les decía nada en la calle. Si bien en cierto que nadie nunca me ha grito en las calles de Canadá como me pasaba con frecuencia en México, eso no quiere decir que no haya sido víctima de este tipo de acoso aquí, en el famoso primer mundo donde uno siempre cree que hay respeto, calles limpias y equidad hacia los grupos vulnerables.
No sé si haya mujeres a las que este tipo de acoso no les moleste, tal vez las haya, y no las juzgo. Pero a mi, en mi opinión y experiencia, esto siempre me ha parecido extremadamente molesto. He tenido miedo, me he tenido que esconder, cruzar la calle, evitar salir o ir a ciertos lados con tal de evitar este acoso.
Sí, me han gritado vulgaridades, me han dicho también cosas que tal vez en otro contexto no serían ofensivas, me han seguido tanto en coches como caminando, me han visto, como diría mi abue, con esa mirada libidinosa que te desnuda (al parecer, éste termino no existe en inglés) en la vía pública o en el transporte, me han gritado nombres.
En la actualidad, me rehúso a vestirme diferente, sin embargo, mientras viví en México, sabía que no podía darme el lujo de ponerme una falda -menos un vestido-y luego subirme al camión (y la sola idea de imaginar esto una vez que estuviera oscuro es inconcebible). Aquí tengo un poco más de libertad en ese sentido, misma que es un privilegio del cual estoy plenamente consciente, pero tampoco estoy exenta del acoso callejero en las calles verdes de Vancouver ya sea que me vista con falda, vestido o pantalones. Además, el vestirme como quiera no tiene por qué ser un privilegio, es un derecho, mismo que no ejercí plenamente en México por miedo.
Sé que habrá personas, tanto mujeres como hombres que piensan que esto no es mas que una exageración, una causa más que las feministas inventan para estar en contra de los hombres. Habrá quienes esté de acuerdo conmigo, habrá quienes no. Solo me queda decir que el acoso callejero debe terminar
Recomiendo este sitio en inglés y este en español.
libidinoso, sa.
Recuerdo alguna vez haberme quejado con mi mamá, quien me dijo que lo tomara como algo positivo, que ya quisiera muchas mujeres que alguien les dijera algo en la calle. Aquí en Vancouver, quejándome con Morgan de lo mismo, éste me dijo algo similar, que había muchas mujeres a las que nadie nunca les decía nada en la calle. Si bien en cierto que nadie nunca me ha grito en las calles de Canadá como me pasaba con frecuencia en México, eso no quiere decir que no haya sido víctima de este tipo de acoso aquí, en el famoso primer mundo donde uno siempre cree que hay respeto, calles limpias y equidad hacia los grupos vulnerables.
lujurioso, sa.
No sé si haya mujeres a las que este tipo de acoso no les moleste, tal vez las haya, y no las juzgo. Pero a mi, en mi opinión y experiencia, esto siempre me ha parecido extremadamente molesto. He tenido miedo, me he tenido que esconder, cruzar la calle, evitar salir o ir a ciertos lados con tal de evitar este acoso.
lujuria.
Sí, me han gritado vulgaridades, me han dicho también cosas que tal vez en otro contexto no serían ofensivas, me han seguido tanto en coches como caminando, me han visto, como diría mi abue, con esa mirada libidinosa que te desnuda (al parecer, éste termino no existe en inglés) en la vía pública o en el transporte, me han gritado nombres.
En la actualidad, me rehúso a vestirme diferente, sin embargo, mientras viví en México, sabía que no podía darme el lujo de ponerme una falda -menos un vestido-y luego subirme al camión (y la sola idea de imaginar esto una vez que estuviera oscuro es inconcebible). Aquí tengo un poco más de libertad en ese sentido, misma que es un privilegio del cual estoy plenamente consciente, pero tampoco estoy exenta del acoso callejero en las calles verdes de Vancouver ya sea que me vista con falda, vestido o pantalones. Además, el vestirme como quiera no tiene por qué ser un privilegio, es un derecho, mismo que no ejercí plenamente en México por miedo.
Sé que habrá personas, tanto mujeres como hombres que piensan que esto no es mas que una exageración, una causa más que las feministas inventan para estar en contra de los hombres. Habrá quienes esté de acuerdo conmigo, habrá quienes no. Solo me queda decir que el acoso callejero debe terminar
Recomiendo este sitio en inglés y este en español.
Dos libros
Leí nuevamente a Elizabeth Strout, esta vez con su nueva novela The Burgess Boys, misma que me gustó aún más que cuando leí la obra que la hizo ganadora del Premio Pulitzer.
Ahora le estoy dando oportunidad al mentado Fifty Shades of Grey. Si ahora tuviera que dejar este libro, podría vivir felizmente sin cuestionarme jamás el qué será de los personajes, pero he decidido no dejarlo por...mmm no lo sé, posiblemente morbo ajajjaja. Como ya se ha establecido, este libro no es una gran obra literaria, cosa en la que estoy absolutamente de acuerdo (no invertí dinero en su comprá, tengo una copia electrónica de la biblioteca, y ya estoy en la lista de espera del libro número dos de la trilogía), pero al menos es medianamente entretenido y una pausa en los libros que normalmente leo. Lo más seguro es que cuando lea otro libro que me parezca maravilloso, me recriminaré el haber utilizado horas leyendo la historia de Anastasia y el Señor Grey en lugar de haber comenzado este nuevo y magnífico libro del futuro. Al menos espero enriquecer mi vocabulario de inglés en temática sexual con esta trilogía.
lunes, abril 22, 2013
Lila en Vancouver
Ayer fui al concierto de Lila Downs en Vancouver, en el Chan Centre. Y al igual que el año pasado fui muy muy feliz...hasta lloré en una parte.
Llevo años admirando la música y el talento de Lila Downs y verla en vivo es maravilloso; su voz y personalidad, toda ella es una gran artista. Amo además compartir esto con Morgan quien ya conoce sus canciones y trata de cantarlas.
Aún sigo feliz de haber visto, y quiero pensar que regresará el próximo año. Mientras tomaré mezcal y estaré pendiente si se cae un gallo negro en la calle de Milagros
¡Gracias Lila por haber estado en Vancouver!
Plantas y libro
Ya tiene tiempo que no escribo nada, y la razón es que no me he sentido inspirada para hacerlo. Podría contar sobre el último libro que leí, Inside, de Alix Ohlin, mismo que disfruté muchísimo y que leí muy rápido. Lo recomiendo ampliamente. Ahora, estoy en busca de una nueva lectura y en cuanto la tenga escribiré al respecto.
Mientras tanto, los días se siguen haciendo más largos. Hoy por ejemplo, el día está precioso y me imaginé comprando muchas flores para mi balcón, de hecho no pude resistirme y compré una planta de menta y otra llamada Osteospermum.
Llevo meses intentando cultivar menta, y he fracasado aproximadamente 3 veces, así que por eso decidí mejor comprar la planta. En lo que hasta el momento sí he tenido éxito es en mi albahaca, que espero siga creciendo y que las hojas alcancen un tamaño decente para que pueda usarlas en recetas.
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| Menta con mi albahaca |
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| Osteospermum |
Sobre lo que escribo
Anécdotas y diversión,
Literatura
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