Roberto Bolaño admiraba la literatura de Daniel Sada, esto para mi es más que suficiente para que Sada merezca una oportunidad literaria este año. Sin embargo, me molesta en exceso que tenga que leer a este maravilloso autor mexicano en inglés, que tenga que leer Almost Never en lugar de Casi Nunca.
Sentí la misma molestia cuando tuve que leer los Detectives Salvajes en inglés...pero a los pocos capítulos mi enojo se disipó ante mi fascinación por la novela de Bolaño. Al mismo tiempo, me sentí en extremo molesta conmigo misma por haber dejado pasar tanto tiempo sin haber leído este libro.
Pero regresando a mi libro actual y haciendo a un lado mis "debería estar leyendo esto en español" y "cómo pude pasar tantos años de mi vida sin conocer a Sada"...este libro está lleno de México, tiene un narrador qué no sé cómo calificarlo -es mucho más que omnisciente-, está escrito en un lenguaje tan arraigado a los autores latinoamericanos que tanto disfruto. Leer este libro es leer México, es imaginarse a Demetrio, Mireya y Renata dentro de esos paisajes que posiblemente sólo los mexicanos conocemos.
Según mi lector electrónico voy un 25% de mi libro, pero desde ahora me atrevo a recomendarlo en su totalidad, a escasos capítulos sé que se darán cuenta y se dirán "cómo pude pasar tantos años de mi vida sin conocer a Sada".
Siempre he querido ser escritora, es uno de mis tantos sueños y uno de los motivos por los que he decidido crear este blog
martes, enero 15, 2013
lunes, enero 07, 2013
Dos películas canadienses
La semana pasada vi dos películas canadienses que recomiendo ampliamante. Aquí puede ver los trailers con subtítulos en español.
La primera es Monsieur Lazhar. Los niños son actores estupendos, y el personaje de Lazhar de esos que no se olvidan fácilmente.
La segunda, Incendies, aunque con una trama mas compleja y violenta, es igualmente excelente.
Espero de verdad que puedan ver estas dos películas pronto, les aseguro que valen 100% la pena.
La primera es Monsieur Lazhar. Los niños son actores estupendos, y el personaje de Lazhar de esos que no se olvidan fácilmente.
La segunda, Incendies, aunque con una trama mas compleja y violenta, es igualmente excelente.
Espero de verdad que puedan ver estas dos películas pronto, les aseguro que valen 100% la pena.
¿Con quién discutir?
Este es mi nuevo libro (últimamente creo que leeo muy rápido, pero también tiene que ver el hecho de que tengo bastante tiempo libre). Esta novela, al igual que Everybody has Everything gira alrededor de una tragedia familiar, de hecho, en ese sentido, creo que este libro de Woodruff es más trágico que el de Onstad.
Como normalmente me sucede, no tengo con quién compartir mis lecturas porque nadie más lee lo que yo leo. He pensado seriamente en unirme a uno de esos clubes de lectura o como aquí se llaman book clubs, pero no sé, aún no me decido. A veces leo libros que sé que la gente lee en esos grupos, pero otras más, hay libros que leo y amo para los cuales sé que no hay book clubs disponibles en Vancouver. Por ejemplo, ¿con quien podría discutir 2666 de Bolaño? Sólo me viene a la cabeza mi profesor chileno de la universidad, al que cuando le escribí contándole que había terminado este libro de Bolaño -porque estaba muy emocionada y no tenía con quien más compartir lo maravilloso de este libro-me preguntó si iba a escribir un ensayo sobre el mismo. ¿Con quién voy a discutir en Vancouver mis libros de Lucía Etxebarria? Nadie que yo conozco sabe lo buena que es este autora salvo mi profesora española de la universidad que tanto admiro y quien también me intridujo a la escritura de Millás.
Por ahora, mi lectura un poco más convencional de Those We Love Most, me hace feliz, y tal vez un día de estos encuentre a alguien para platicar sobre Maura, Margaret y Pete.
Como normalmente me sucede, no tengo con quién compartir mis lecturas porque nadie más lee lo que yo leo. He pensado seriamente en unirme a uno de esos clubes de lectura o como aquí se llaman book clubs, pero no sé, aún no me decido. A veces leo libros que sé que la gente lee en esos grupos, pero otras más, hay libros que leo y amo para los cuales sé que no hay book clubs disponibles en Vancouver. Por ejemplo, ¿con quien podría discutir 2666 de Bolaño? Sólo me viene a la cabeza mi profesor chileno de la universidad, al que cuando le escribí contándole que había terminado este libro de Bolaño -porque estaba muy emocionada y no tenía con quien más compartir lo maravilloso de este libro-me preguntó si iba a escribir un ensayo sobre el mismo. ¿Con quién voy a discutir en Vancouver mis libros de Lucía Etxebarria? Nadie que yo conozco sabe lo buena que es este autora salvo mi profesora española de la universidad que tanto admiro y quien también me intridujo a la escritura de Millás.
Por ahora, mi lectura un poco más convencional de Those We Love Most, me hace feliz, y tal vez un día de estos encuentre a alguien para platicar sobre Maura, Margaret y Pete.
sábado, enero 05, 2013
Conmoción por el final que debe leerse de pie
Este es el primer libro electrónico que saco de la biblioteca pública mismo que hace una hora regresé -todo el concepto de sacar y regresar libros electrónicos de la biblioteca me es extremandamente ajeno-. Mi nuevo libro pertenece a una lista que tengo de libros por leer. La lista proviene de cosas que veo recomendadas, o de libros que autores que me gustan han recomendado, otros son libros que llevo años queriendo leer; mi lista incluye libros en inglés y español. El origen de mi libro actual no lo recuerdo -creo que lo vi recomendado en una revista-, y lo más seguro es que en mi siguiente post hable de él ya que lleve algunos capítulos leídos.
Por ahora no me queda más que recomendar ampliamente el libro de Barnes y también sugerir que, cuando terminen un libro y sientan necesidad de compartir sus emociones y sentimientos sobre el final, pueden recurrir a ciertos foros en Internet, al menos uno se siente acompañado y comprendido. El final de este libro, es de esos que deben leerse de pie, o como clasificaría mi querido Vasconelos a los libros, de esos libros que deben leerse de pie.
viernes, enero 04, 2013
El por qué escribo sobre mis libros
Sé que mi blog se está convirtiendo en una mala revista literaria, y aunque quiero escribir sobre mi nuevo libro (The Sense of an Ending de Julian Barnes), la verdad es que escribo sobre lo que leeo para no escribir lo que está a mi alrededor, o más bien, lo que no está.
Quiero escribir entradas alegres y positivas, pero no me siento lo más remotamente inspirada para hacerlo. Sé que tengo razones para escribir historias si bien no llenas de felicidad, al menos no deprimientes, pero al mismo tiempo siento que tengo más razones para escribir sobre cosas que me tienen deprimida, decepcionada o que me molestan en exceso.
Pero la verdad es que estaré en estado de depresión hasta que no encuentre un trabajo. Y sí, cada día que pasa es peor. Pero he llegado a mi límite para fingir cierta felicidad. Tengo derecho y razones para sentirme deprimida, y aunque sucede lo mismo para sentirme feliz, quienes saben qué es la depresión estarán de acuerdo que es muy difícil ver lo bueno cuando se está deprimido, y que de hecho, cuando la gente constantemente te recuerda "lo afortunado que eres por tal o cual razón" las cosas sólo empeoran.
Ahora escucho esta canción que me parece hermosa, y en un rato me alistaré para ir al dentista. ¿Lo bueno? Qué los fines de semana que estoy con mi Muñequito, siempre me ayudan a estar feliz. También es bueno que aún no siento que necesite ser medicada, así que me basta con mi dosis diaria de vitamina D y terapia de luz.
Quiero escribir entradas alegres y positivas, pero no me siento lo más remotamente inspirada para hacerlo. Sé que tengo razones para escribir historias si bien no llenas de felicidad, al menos no deprimientes, pero al mismo tiempo siento que tengo más razones para escribir sobre cosas que me tienen deprimida, decepcionada o que me molestan en exceso.
Pero la verdad es que estaré en estado de depresión hasta que no encuentre un trabajo. Y sí, cada día que pasa es peor. Pero he llegado a mi límite para fingir cierta felicidad. Tengo derecho y razones para sentirme deprimida, y aunque sucede lo mismo para sentirme feliz, quienes saben qué es la depresión estarán de acuerdo que es muy difícil ver lo bueno cuando se está deprimido, y que de hecho, cuando la gente constantemente te recuerda "lo afortunado que eres por tal o cual razón" las cosas sólo empeoran.
Ahora escucho esta canción que me parece hermosa, y en un rato me alistaré para ir al dentista. ¿Lo bueno? Qué los fines de semana que estoy con mi Muñequito, siempre me ayudan a estar feliz. También es bueno que aún no siento que necesite ser medicada, así que me basta con mi dosis diaria de vitamina D y terapia de luz.
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lunes, diciembre 31, 2012
Nueva forma de leer
Uno de mis regalos de navidad fue un e-reader. Jamás ambicioné uno porque me resisto a creer que éste es el futuro de la literatura. Amo los libros y me gusta tenerlos entre mis manos, me gusta verlos en mi librero y disfruto usar el término de hojear un libro.
Pero de cualquier forma, me dieron esta Navidad el Kobo Mini, y la verdad está muy bonito porque es chiquito y ...jajaja simplemente se ve bonito. Los libros son mucho más baratos para un e-reader, así que eso me tiene motivada, además de que obviamente no pesa absolutamente nada y puedo llevarlo a todos lados sin que mi bolsa parezca maleta.
Ya estoy leyendo mi primer libro aquí y estoy más que feliz porque me encanta este autor. Leo This is How You Lose Her, de Junot Díaz, uno de mis autores favoritos (hay dos entradas en mi blog sobre Díaz, pueden buscar y leerlas). Aunque yo no soy fan de libros con historias cortas -prefiero las novelas-, Díaz es un estupendo escritor que hace que el formato en el que cuenta las historias de Rafa, Alma o Yunior sea lo de menos.
Así que hasta el momento, me gusta mi nuevo mini e-reader y amo la literatura de Junot Díaz.
Pero de cualquier forma, me dieron esta Navidad el Kobo Mini, y la verdad está muy bonito porque es chiquito y ...jajaja simplemente se ve bonito. Los libros son mucho más baratos para un e-reader, así que eso me tiene motivada, además de que obviamente no pesa absolutamente nada y puedo llevarlo a todos lados sin que mi bolsa parezca maleta.
Así que hasta el momento, me gusta mi nuevo mini e-reader y amo la literatura de Junot Díaz.
Algo que debe leerse
Fue en el 2009 cuando comencé a leer historias que se desarrollan en el sur de los Estados Unidos, donde los temas de raza, inmigración y discriminación son centrales.Si bien es cierto que no puedo fingir identificarme con la realidad de la comunidad afrocamericana como ya lo he hecho con otras experiencias de inmigtantes (como en este post), no sé, siento algún tipo de conexión o sentimiento que me hace disfrutar y sufrir estas historias que leo.
Pero en cuanto tengan oportunidad, estoy segura que disfrutarán enormemente este libro.
jueves, diciembre 27, 2012
Top 10
Estas son algunas de mis cosas o momentos favoritos del 2012 (el orden es arbitrario)
- Haber terminado mi segunda carrera (inmensamente feliz)
- Tener un bebedor para colibrís...éstos son preciosos, ¡los amo!
- Haber encontrado a una amiga en Argentina, Silvia
- Haber obligado a Morgan a ver telenovelas y darme cuenta que aunque lo niegue, le gustan
- Darme cuenta que tengo futuro escribiendo en inglés, al menos eso me dijo mi supervisora de prácticas. Concretamente no saberme negada.
- Haber encontrado finalmente una amiga en la universidad con la que puedo tomar té, que es inteligente y con bodad extrema, Annelise
- La poesía de Sky Gilbert
- Las flores en mi balcón durante el verano
- Haber visto la serie Lost
- Haber disfrutado inmensamente la última obra literaria escrita por Bolaño , 2666
Sobre lo que escribo
Anécdotas y diversión
miércoles, diciembre 05, 2012
Cuando estoy enojada
Estar enojada me inspira a escribir, pero a la vez, no me gusta hacerlo porque siento que pierdo objetividad. Y el problema es que no me refiero a escribir poemas, sino a discutir cuestiones que siento deben ser tratatos objetivamente o mejor no discutirse del todo. Ejemplo de estos temas son mi relación con la univerisdad en Canadá, las compañeras que tuve durante dos años de mi vida académica aquí, y el feminismo.
Discutir esto se complica aún más porque hasta antes de vivir en Canadá dichos temas los tenía muy claros. Siempre amé ir a la escuela, incluyendo obviamente la universidad -de chiquita, incluso lloraba si por algo tenía que perder un día de clases-. En México siempre tuve amigos y amigas, obvio había gente que no me caía bien, y estoy segura que yo a mucha gente jamás le caí bien, pero en general siempre tuve un muy buen círculo de amistades. Y sobre el feminismo, no tenía opinión alguna, jamás cruzó por mi mente el tema, nunca me cuestioné si yo era feminista o no. Ahora que lo pienso, tal vez siempre lo fui, pero repito, el tema jamás cruzó por mi mente.
Y todas esas cosas que tenía claras en México aquí cambiaron radicalmente, y hasta la fecha aún me cuesta trabajo aceptarlo y comprender el por qué. Justo hoy, ahora, estoy decepcionada nuevamente de todo esto, lo peor es que a veces pienso que sólo soy yo, que quizas no soy una buena feminista y no estoy comprometida con la causa, que no soy tan radical como a veces alego ser. Pero luego sigo pensando, y me doy cuenta que apoyo mi postura en muchos temas y que actuar o seguir otras corrientes sería no ser yo misma.
En fin...hoy no creo que sea un buen día para escribir objetivamente sobre lo que pienso.
Discutir esto se complica aún más porque hasta antes de vivir en Canadá dichos temas los tenía muy claros. Siempre amé ir a la escuela, incluyendo obviamente la universidad -de chiquita, incluso lloraba si por algo tenía que perder un día de clases-. En México siempre tuve amigos y amigas, obvio había gente que no me caía bien, y estoy segura que yo a mucha gente jamás le caí bien, pero en general siempre tuve un muy buen círculo de amistades. Y sobre el feminismo, no tenía opinión alguna, jamás cruzó por mi mente el tema, nunca me cuestioné si yo era feminista o no. Ahora que lo pienso, tal vez siempre lo fui, pero repito, el tema jamás cruzó por mi mente.
Y todas esas cosas que tenía claras en México aquí cambiaron radicalmente, y hasta la fecha aún me cuesta trabajo aceptarlo y comprender el por qué. Justo hoy, ahora, estoy decepcionada nuevamente de todo esto, lo peor es que a veces pienso que sólo soy yo, que quizas no soy una buena feminista y no estoy comprometida con la causa, que no soy tan radical como a veces alego ser. Pero luego sigo pensando, y me doy cuenta que apoyo mi postura en muchos temas y que actuar o seguir otras corrientes sería no ser yo misma.
En fin...hoy no creo que sea un buen día para escribir objetivamente sobre lo que pienso.
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