En la secundaria mi amigo Patricio y yo adorábamos este texto; es gracias a Borges que conozco la conjunción "ergo".
Argumentum ornithologicum.
Nota: ¿No es maravilloso? Aunque sea sobre aves, me encanta.
Siempre he querido ser escritora, es uno de mis tantos sueños y uno de los motivos por los que he decidido crear este blog
“(…) pienso a veces en Dios, bueno no tantas veces, no me gusta robar su tiempo, además está lejos, vos estas a mi lado (…) ”
Mi abue tiene infinidad de dichos populares y refranes, pero hay dos que me encantan y hoy quisiera comentar.
“¿pero qué "fulanita" es una estúpida?
¿Por qué lo permite?
Ya bien lo decía mi papá, ésta dijo: "De esta mula me agarro aunque me cague la mano” ahí tienes el caso de…”
Es muy raro que esté haciendo un comentario sobre este libro, pero me parece necesario. ¿Qué tipo de libro es? Creo que es de ese género que no me gusta en absoluto:¡superación personal! Ya sé que toda mi vida he estado en contra de esas lecturas, pero el libro llegó a mis manos y "le di la oportunidad".
No voy a contar detalles del libro, pero el secreto, es explotar al máximo, y en todo sentido la “ley de atracción”. Son varios capítulos donde diferentes colaboradores y especialistas, explican –en ocasiones con ejemplos- cómo llevar dicha ley a cada uno de los aspectos de nuestra vida y los sorprendentes efectos que tiene. (De hecho uno de los colaboradores es el autor de ese librito ridículo que siempre he criticado de "Caldo de pollo para el alma" , iag, tan sólo escribirlo "me derriteeeee")
Y mientras leía, recordé a esas personas que siempre me dicen que cualquier cambio sólo depende de mí, que estar triste, alegre o hacer realidad tus sueños simplemente es cuestión de mentalizarse, que todo está en uno mismo. Aún antes de leer el libro siempre supe que ellos tenían razón (cómo me hace falta platicar con ellos, sobre todo contigo "guapo").Pero de igual forma, pensé en personas que se nencesitan este libro para motivarse, que necesitan un pequeño empujón para tomar decisiones.
Sin duda, no es lo mejor que le leído (no se acerca ni tantito) pero no estoy arrependida en absoluto de haberme tomando el tiempo de leerlo, tomé muchísimas cosas positivas de él.
Hay muchísimas cosas que quisiera comentar, pero mejor, si bien no les digo que "tienen que comprar este libro" sí les aconsejo que le den una oportunidad, es todo.
"El Ave Fénix o Phoenicoperus como lo conocían los griegos, es un ave mitológica del tamaño de un águila, de plumaje rojo, anaranjado y amarillo incandescente, de fuerte pico y garras (...)"
Fuente: Wikipedia. La enciclopedia Libre. http://es.wikipedia.org/wiki/Ave_fenix
Es probable que lo relacione con esa aversión que tengo hacia las aves, y el nulo agrado que tengo por el color rojo; pero insisto, tan sólo vean la foto, ¡es horrorosa!
Estoy consciente que debo ver mucho más allá de una ave roja, y de fuerte pico. ¿Qué sería de mi si sólo me dejara llevar por las imágenes? Seguramente estudiar el tema del "Ave fénix" debe ser fascinante, se ve que hay mucho que aprender e investigar; tal vez, algún día, le "de oportunidad".
Debo confesar que me encanta ir a cualquier tipo de oficina postal, y aunque estoy en Canadá, no hay nada como el Edificio de Correos de la Ciudad de México e incluso el de Puebla con esa hermosa fachada de petatillo con talavera.
Mi relación con el Servicio Postal Mexicano data de hace unos 10 años, cuando comencé a escribir cartas y vivía en el DF; las cartas las mandaba a mi amiga Tere; era lo máximo porque utilizábamos sobres tamaño carta – de esos color manila- y nos contábamos detalles de cosas que realmente no tenían ninguna importancia, enviábamos también estampitas, recortes, etc.
En ese entonces tenía 13 o 14 años, pero aún ahora a los 22 me emociona recibir correspondencia, así como escribir cartas ( cuando digo correspondencia, no me refiero a estados de cuenta, el pago de la luz o el teléfono, sino cartas con un remitente que se tomó el tiempo y la molestia de escribirnos con su puño letra, de saber cómo estamos, de contarnos algo, de despedirse con su firma).
Y, ¿ustedes?
Nota: Sé que no tiene mucho sentido, sólo quise hacerles saber lo feliz que estoy de usar estos signos.